Enrique Pérez Decontardi cuestionó públicamente la extensión de la concesión hasta 2028 y alertó sobre el deterioro de las condiciones para los interesados en la futura licitación.

El empresario Enrique Pérez Decontardi emitió un comunicado formal en el que fijó su postura ante la decisión del Directorio del Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén (CGPQ) de prorrogar la concesión de Terminal Quequén hasta principios de 2028, con el compromiso de llamar a licitación en ese período.

Pérez Decontardi cuestionó el mecanismo de votación: señaló que el mandante del presidente del CGPQ representa a la Provincia de Buenos Aires y habría instruido votar solo por una prórroga de seis meses. Dado que el presidente tiene capacidad de veto, consideró que ese plazo debería haber prevalecido y planteó dudas sobre qué constituye una mayoría agravada en este contexto.

También observó que el anuncio de inversiones en infraestructura por parte de Terminal Quequén evidenciaría que en 33 años no hubo mantenimiento adecuado, lo que podría configurar un incumplimiento del contrato original de concesión. Advirtió además que cinco años de prórrogas consecutivas generaron incertidumbre jurídica que ya llevó a varios interesados a desistir de participar en la compulsa.

Ante este panorama, Pérez Decontardi planteó tres escenarios posibles: aguardar hasta enero de 2028, retirarse del proceso o iniciar acciones legales. “Queremos ganar dinero invirtiendo, desarrollando y trabajando fuera de todo artilugio institucional”, concluyó.