El gobierno bonaerense y el Directorio del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén atraviesan un nuevo foco de tensión por la posible extensión de la concesión de Terminal Quequén, luego de vencido el plazo de prórroga otorgado durante la gestión de Jimena López.

El conflicto enfrenta al subsecretario de Actividades Portuarias bonaerense, Juan Cruz Lucero, con el presidente interino del Consorcio, Mariano Carrillo, y el resto del Directorio.

Según trascendió, sectores vinculados a la exportación, que además tendrían participación accionaria en Terminal Quequén, impulsan una nueva prórroga por 18 meses, plazo que excedería el mandato del actual gobernador Axel Kicillof y dejaría la definición final para una futura administración provincial.

Desde la Provincia habrían manifestado su desacuerdo con esa alternativa y plantean una extensión más breve, de apenas 6 meses, acompañada por el compromiso formal de avanzar con un proceso licitatorio.

Tras un fuerte intercambio entre Lucero y Carrillo, el presidente interino habría anticipado que votará en contra de la prórroga de 18 meses. Sin embargo, permitiría que el resto del Directorio avance con esa decisión, lo que generó malestar en ámbitos provinciales.

La discusión vuelve a poner en el centro el futuro de una de las concesiones más sensibles de Puerto Quequén, en medio de cuestionamientos por la falta de avance de un nuevo pliego licitatorio y por la estrategia de sectores exportadores que buscarían una continuidad directa sin pasar por una competencia abierta.

En los pasillos del gobierno bonaerense también admiten preocupación por la falta de definición política para designar al nuevo representante de la Provincia en el Consorcio, una demora que deja al ente portuario en una situación de debilidad institucional frente a decisiones clave.