Axel Kicillof comenzó a transitar una nueva etapa dentro del peronismo bonaerense al encabezar en La Plata la primera reunión del Consejo Directivo del PJ provincial, en el marco de su asunción formal al frente del partido en reemplazo de Máximo Kirchner.

Pasadas las 14 comenzaron a llegar a la sede partidaria intendentes, ministros, legisladores y dirigentes que integran la nueva conducción, en una jornada atravesada por señales de reordenamiento, pero también por nuevos gestos de tensión entre los distintos sectores del oficialismo.

Antes de ingresar, el ministro de Gobierno Carlos Bianco dejó en claro cuáles serán algunos de los ejes de esta nueva etapa. “Una es una modernización del partido, otra es la propia afiliación, nos debemos un proceso masivo y amplio de todos los sectores, y otra es la formación para generar ámbitos para formar cuadros”, señaló.

El propio Kicillof, en un breve contacto con la prensa, buscó bajarle el tono a la interna y dejó entrever que se trataba de una reunión inicial de organización, sin abordar por ahora los temas más sensibles del peronismo bonaerense.

Sin embargo, la previa estuvo cargada de episodios que reflejaron el clima interno. Uno de ellos fue la decisión de Máximo Kirchner de viajar a Santa Fe en lugar de participar del traspaso político, un gesto que fue leído como un desplante en el inicio de la nueva conducción partidaria.

Desde el entorno del gobernador intentaron relativizar la situación. “Formalmente no estaba invitado porque es una reunión de consejeros. Yo vine porque vivo enfrente”, ironizó Bianco.

A ese escenario se sumaron otros movimientos que hicieron ruido dentro del espacio, como la ofensiva legislativa de Mario Ishii con un proyecto por la emergencia alimentaria y la reunión del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, con el pastor evangélico Dante Gebel, una foto que no pasó inadvertida dentro del peronismo.

Con este primer encuentro, Kicillof busca reactivar el partido, fortalecer su conducción y comenzar a darle forma a una nueva etapa política, aunque la interna entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora sigue latente.