Varios intendentes de la provincia de Buenos Aires han formalizado pedidos de asistencia financiera ante el gobierno encabezado por Axel Kicillof. La solicitud se centra en la obtención de adelantos de coparticipación que permitan garantizar el pago de los sueldos y el medio aguinaldo de diciembre de sus trabajadores municipales.

La situación, que afecta a diversos distritos sin distinción de color político, se fundamenta en la caída de la recaudación propia y el incremento de los costos operativos en un contexto económico complejo. Según trascendió desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas, las ventanillas de gestión administrativa ya registran múltiples expedientes de jefes comunales que advierten sobre el riesgo de no completar los cronogramas de pagos.

“Estamos ante un escenario de asfixia financiera que nos obliga a recurrir al Ejecutivo provincial para no dejar a los trabajadores sin sus haberes”, señalaron desde uno de los distritos afectados. Los municipios catalogados técnicamente como “en rojo” presentan déficits estructurales que se han agravado hacia el cierre del ejercicio anual.

Por su parte, el equipo de Kicillof evalúa caso por caso la factibilidad técnica y los montos disponibles del Fondo de Fortalecimiento Municipal y otras herramientas de asistencia crediticia. La prioridad de la gobernación es sostener la paz social en las localidades bonaerenses mediante el flujo de recursos que habitualmente deben ser descontados de las futuras cuotas de coparticipación provincial.

“El objetivo es acompañar a los intendentes para asegurar que cada empleado público municipal cobre en tiempo y forma”, indicaron fuentes oficiales cercanas a la Gobernación. En las próximas semanas se definirán las resoluciones administrativas que habiliten los giros de fondos para los distritos más comprometidos.