La inflación habría vuelto a acelerarse durante septiembre y podría ubicarse en torno al 2% mensual, después del 1,7% registrado en agosto, según las estimaciones de distintas consultoras privadas.

Una de las proyecciones más elevadas anticipa un 2,2%, impulsado principalmente por los productos estacionales, que habrían aumentado más del 4% debido al comportamiento de verduras y ropa por el comienzo de la temporada primavera-verano. Los precios regulados, en tanto, habrían avanzado alrededor del 2,7%.

Las estimaciones privadas se mueven entre 1,8% y 2,2%. Alimentos y bebidas aparecen nuevamente entre los rubros con mayor incidencia sobre el bolsillo, junto con indumentaria y combustibles.

De confirmarse estos cálculos con el dato oficial, septiembre marcaría una interrupción de la desaceleración registrada en agosto, aunque la magnitud definitiva se conocerá cuando se publique el Índice de Precios al Consumidor.