En un claro gesto de presión hacia el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante la seccional regional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) hizo trascender “su preocupación” ante las versiones que indican que el Departamento Ejecutivo de Necochea podría otorgar una prórroga de seis meses a la actual empresa prestataria del servicio de transporte urbano.

Aunque la medida no ha sido confirmada de manera oficial, el sindicato señaló que una extensión de los plazos actuales conlleva una “responsabilidad política” directa del Ejecutivo sobre las condiciones laborales de los choferes. Según detallaron desde el gremio, los trabajadores perciben sus salarios en cuotas, mantienen saldos adeudados correspondientes al aguinaldo y enfrentan irregularidades en la cobertura de salud debido a la falta de pagos a la obra social.

Desde la conducción sindical enfatizaron que “una prórroga no puede ser solamente una decisión administrativa. Es una decisión política y, como tal, implica asumir la responsabilidad política por sus consecuencias” tratando de trasladar la responsabilidad empresaria por el cumplimiento de las condiciones laborales hacia el sector político de la Municipalidad . En este sentido, reclamaron que cualquier continuidad del contrato debe incluir cláusulas que aseguren el cumplimiento de las obligaciones salariales y previsionales sin tomar en cuenta que esto ya lo disponen las leyes laborales nacionales.

La organización gremial consideró que un periodo de seis meses es tiempo suficiente para avanzar en un nuevo proceso licitatorio. Sostuvieron que, de existir interés por parte de otras compañías, una nueva prestataria podría estar definida para el mes de diciembre, evitando así la prolongación del esquema vigente. A todo esto, son fuertes los rumores que atribuyen el espontáneo interés de empresas foráneas luego de que quedara dos veces desierta la licitación, a “gestiones” de la propia UTA quienes habrían contactado a concejales para concretar tal desembarco.