El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, lanzó una dura advertencia sobre la situación económica de los municipios bonaerenses y apuntó contra el impacto del ajuste nacional, la caída de recursos y el aumento de la demanda social.

“Todos les piden al municipio, Nación se fue, la provincia no puede moverse porque no tiene recursos y todo cae acá”, expresó el histórico dirigente radical.

Lunghi señaló que los aumentos en gas, combustible, transporte y medicamentos golpean de lleno a las familias y también a las cuentas municipales.

“Hay 50 mil casas de Tandil a las que les aumentará el gas. Yo no puedo aumentar los sueldos porque se me cayó toda la recaudación”, afirmó.

El jefe comunal también describió una situación crítica en el sistema de salud local: “El 42% del presupuesto municipal se va en salud, es insostenible”.

Además, advirtió que la cobrabilidad de tasas bajó del 70% al 56% y que la asistencia alimentaria se multiplicó por seis.

“El ajuste no lo paga la casta, lo paga toda la gente”, sostuvo.

Para Lunghi, los municipios enfrentan cada vez más responsabilidades con menos recursos, en un contexto de caída del consumo, baja del turismo y mayor presión sobre los servicios públicos.