El último informe estadístico del Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires reveló una baja general en la cantidad de investigaciones penales preparatorias (IPP) durante 2025, aunque también expuso un crecimiento preocupante en delitos vinculados a la violencia interpersonal, las estafas y la conflictividad juvenil.
Según el relevamiento oficial, los delitos contra la propiedad continuaron siendo el núcleo central del mapa delictivo bonaerense, representando el 37,5% del total de las causas tramitadas en el fuero criminal y correccional.
Sin embargo, este tipo de delitos mostró una caída interanual del 12,3% respecto de 2024.
Pese a esa disminución general, uno de los datos que más preocupación genera es el crecimiento sostenido de las estafas, fenómeno que confirma una transformación del delito tradicional hacia modalidades menos violentas, pero con fuerte impacto económico sobre la población.
La tendencia muestra que parte de la actividad delictiva migró desde la calle hacia entornos digitales y sistemas de fraude virtual.
Aunque los robos y hurtos siguen concentrando el mayor volumen de expedientes, las estafas aparecen entre las categorías con mayor expansión estructural en los últimos años.
El informe también reflejó un aumento en distintos delitos contra las personas y, especialmente, dentro del fuero juvenil.
Uno de los incrementos más importantes se registró en los homicidios dolosos en grado de tentativa cometidos por menores, que crecieron un 25,2% respecto del año anterior.
Además, los homicidios dolosos juveniles consumados mostraron una suba del 20,5%.
Los datos sugieren una mayor conflictividad violenta entre jóvenes, aun cuando el total de expedientes tramitados en el fuero juvenil descendió.
Otro de los ejes que mostró crecimiento fue el de los delitos contra la libertad, categoría que incluye amenazas, privaciones ilegales de la libertad y distintas formas de coerción.
A nivel territorial, varios departamentos judiciales registraron una baja significativa en la cantidad de causas iniciadas.
Entre ellos aparecen La Matanza (-12%), Junín (-9,4%), La Plata (-9%) y también los departamentos judiciales de Bahía Blanca y Necochea, ambos con una caída del 8,2% en el volumen general de expedientes.
El informe expone así un escenario complejo: mientras descienden algunas formas tradicionales del delito, crecen fenómenos asociados a la violencia interpersonal y al fraude digital, configurando un nuevo mapa de conflictividad social y criminal en la provincia.






