La situación económica en Mar del Plata atraviesa un escenario complejo con la confirmación del cierre de aproximadamente 40 establecimientos vinculados a la hotelería y la gastronomía durante los últimos sesenta días. Esta cifra refleja el impacto directo de la reducción del consumo y el incremento de los costos operativos en los principales motores de la economía local.
Desde el sector gremial y las cámaras empresarias advierten que la tendencia podría profundizarse si no se estabilizan las variables macroeconómicas. “Estamos ante un panorama de extrema fragilidad que afecta la estabilidad laboral de cientos de familias”, trascendió desde el ámbito de las organizaciones que nuclean a los trabajadores del rubro.
La disminución en la afluencia de visitantes fuera de la temporada alta, sumada a la pérdida del poder adquisitivo de los residentes, ha generado un déficit insostenible para pequeños y medianos comerciantes. Las zonas céntricas y los puntos tradicionales de la ciudad son los que más han sentido la baja de persianas de cafeterías, restaurantes y hoteles familiares.
El actual contexto socioeconómico plantea un desafío para las autoridades de General Pueyrredón, quienes reciben reclamos constantes por medidas que alivien la presión impositiva sobre los comercios. Según especialistas en el mercado local, la falta de incentivos al turismo interno y el alza en las tarifas de servicios públicos han sido determinantes en la decisión de los propietarios de cesar sus actividades.






