La muerte de Paola Vallejos, una mujer rosarina de 36 años encontrada sin vida dentro de una posada de Costa Azul, en el Partido de la Costa, está rodeada de interrogantes. Mientras su familia sostiene públicamente que fue asesinada y descarta un suicidio, la Justicia ordenó una segunda autopsia ante las dudas que no pudieron ser despejadas por el primer examen forense.
El cuerpo fue encontrado en el departamento Nº 5 de un hospedaje ubicado sobre Avenida Costanera, entre Moreno y Sarmiento. La Policía llegó después de un llamado al 911 y encontró a Vallejos suspendida del cuello mediante un pantalón atado a una escalera.
El episodio habría ocurrido entre la noche del 8 de octubre y la madrugada del 9.
La primera autopsia realizada por Policía Científica no permitió resolver todos los interrogantes surgidos alrededor de la escena. Ante esa situación, el fiscal Pablo Gamalieri solicitó un nuevo estudio forense.
La segunda autopsia estará a cargo de especialistas del Ministerio Público Fiscal de Lomas de Zamora y sus resultados serán determinantes para establecer con mayor precisión cómo murió Vallejos.
La familia rechaza la hipótesis de suicidio
Mientras avanza la investigación, los familiares de Paola iniciaron una campaña pública para reclamar Justicia y sostienen categóricamente que la mujer fue víctima de un homicidio.
“A Pao la mataron, le robaron la vida. Quieren taparlo, acusándola a ella misma. Sus familiares pedimos Justicia”, expresaron.
También aseguraron que Vallejos habría sido torturada antes de morir. Esa afirmación corresponde a la familia y hasta el momento no fue confirmada oficialmente por la investigación judicial.
Los allegados cuestionaron además el comportamiento de responsables del hospedaje y aseguran que no recibieron explicaciones suficientes sobre lo ocurrido.
“Las autoridades del lugar no responden, tapan, dan vueltas con su cuerpo y no hay claridad”, denunciaron.
La familia también manifestó sospechas por la ausencia, durante el momento del episodio, de personas que habitualmente se encontrarían en el establecimiento.
Una escena que dejó interrogantes
La forma en que fue encontrado el cuerpo constituye uno de los elementos que ahora deberán analizar nuevamente los investigadores y especialistas forenses.
La primera autopsia permitió considerar inicialmente la posibilidad de un suicidio, pero no habría resultado concluyente para cerrar definitivamente esa hipótesis.
Precisamente por eso, el fiscal decidió avanzar con un segundo examen realizado por otro equipo de profesionales.
El resultado será clave para determinar si las lesiones encontradas resultan compatibles con la mecánica observada en la habitación o si aparecen elementos que permitan orientar la causa hacia otra hipótesis.
También deberá establecerse qué ocurrió durante las horas anteriores a la muerte, quiénes estuvieron en contacto con Vallejos y qué movimientos se produjeron dentro y alrededor del hospedaje.
“Necesitamos ser nosotros el grito de auxilio de Paola”

Paola era oriunda de Rosario y su muerte provocó una fuerte reacción entre familiares y allegados, que comenzaron a difundir el caso para evitar que la investigación sea cerrada sin despejar sus dudas.
“Necesitamos ser nosotros el grito de auxilio de Paola. Por la hija que le quitaron a sus padres, la madre que le arrebataron a sus hijos, por Pao”, expresaron.
La causa quedó radicada en el Departamento Judicial de Dolores.
Por ahora, la investigación permanece abierta y no existe una determinación judicial definitiva sobre si se trató de un suicidio o de una muerte provocada por terceros.
La segunda autopsia aparece así como una instancia decisiva para intentar reconstruir qué ocurrió realmente durante aquellas horas dentro de la posada de Costa Azul.






