Omar Brandi y Ricardo Brandi quedaron detenidos como presuntos coautores de la muerte de Antonella Álvarez, ocurrida a principios de marzo en Necochea. La familia había sostenido desde el primer momento que se trataba de un homicidio y reclamaba avances en la investigación.
La causa por la muerte de Antonella Álvarez dio un giro decisivo con la detención de Omar Brandi y su hijo Ricardo Brandi, quienes quedaron imputados, en principio, como coautores del delito de homicidio calificado.
Las detenciones se concretaron durante la noche por disposición judicial, en el marco de la investigación que encabeza el fiscal Guillermo Sabatini.
Antonella fue encontrada sin vida a principios de marzo en una vivienda de calle 41 entre 76 y 78, pocos días antes de cumplir 29 años. Los primeros estudios forenses no habían detectado lesiones compatibles con una agresión física ni signos evidentes de una muerte traumática, lo que mantuvo durante meses abiertos numerosos interrogantes.
Su familia, sin embargo, sostuvo desde el comienzo que Antonella había sido asesinada. En una de las movilizaciones realizadas para reclamar justicia, su padre Norberto Álvarez había expresado: “A mi hija me la mataron y me la van a pagar”.
Tras conocerse las detenciones, su madre, Carmen Morales, reaccionó públicamente: “Dije que uno por uno me las pagan y la van pagando uno por uno”.
Ahora la Justicia deberá determinar qué ocurrió con Antonella, cuáles son las pruebas contra los dos detenidos y qué participación habría tenido cada uno. Omar y Ricardo Brandi permanecen privados de su libertad y la investigación continúa en pleno desarrollo.






