La Selección Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra en una semifinal inolvidable y jugará una nueva final de la Copa del Mundo. En Necochea, miles de vecinos salieron a las calles para celebrar con caravanas, banderas y bocinazos en distintos puntos de la ciudad, con epicentro en la Villa Balnearia, la Plaza Dardo Rocha y el Monumento a la Gesta de Malvinas.

La clasificación de la Selección Argentina a una nueva final del Mundial volvió a desatar una verdadera fiesta popular en todo el país y Necochea no fue la excepción. Apenas el árbitro marcó el final del encuentro ante Inglaterra, cientos de vehículos comenzaron a recorrer las calles de la ciudad mientras miles de vecinos salían con camisetas, banderas y bocinas para celebrar un nuevo paso histórico del conjunto dirigido por Lionel Scaloni.

Como ocurre desde hace varios años, la tradicional caravana recorrió distintos sectores de la ciudad y tuvo como principales puntos de concentración la zona de la playa, la Plaza Dardo Rocha y el Monumento a la Gesta de Malvinas, donde familias enteras, grupos de amigos y jóvenes se reunieron para festejar una clasificación que mantiene viva la ilusión del bicampeonato.

La alegría llegó después de una semifinal cargada de emociones. Inglaterra se había puesto en ventaja con un gol de Anthony Gordon y parecía controlar el partido durante gran parte del encuentro. Sin embargo, Argentina reaccionó en el tramo final y volvió a demostrar el carácter que la caracteriza.

A los 85 minutos, Enzo Fernández igualó el marcador con un potente remate desde media distancia y, ya en tiempo de descuento, Lautaro Martínez conectó de cabeza un preciso centro de Lionel Messi para sellar el 2 a 1 definitivo y desatar el delirio argentino.

El triunfo tuvo además un fuerte componente simbólico: la Albiceleste utilizó la camiseta azul en homenaje a la histórica casaca con la que Diego Maradona condujo la recordada victoria frente a Inglaterra en el Mundial de 1986.

Ahora, Argentina buscará defender el título obtenido en Qatar y conquistar su cuarta Copa del Mundo cuando enfrente a España en la gran final del próximo domingo.