El Poder Ejecutivo, bajo la administración de Javier Milei, dispuso una nueva extensión en la concesión del servicio de transporte ferroviario de cargas a cargo de la empresa Ferroexpreso Pampeano. La medida, oficializada recientemente, mantiene la operatividad de la firma perteneciente al empresario Marcelo Mindlin en una red clave para el traslado de productos agropecuarios hacia los puertos.

Esta resolución se da en un contexto donde el Estado nacional aún no ha concretado el plan de inversiones ni las obras de infraestructura necesarias para la modernización del sistema. La prórroga tiene carácter precario y podrá ser revocada una vez que se establezca un nuevo modelo de gestión para las vías que conectan el centro del país con el puerto de Bahía Blanca y zonas de influencia.

“La continuidad del servicio es fundamental para garantizar el flujo de exportaciones agroindustriales”, señalaron fuentes técnicas del sector. Sin embargo, la falta de un horizonte claro sobre la licitación definitiva de las trazas genera incertidumbre sobre el mantenimiento de los ramales. La situación afecta directamente a la logística de granos y subproductos, un eslabón crítico para la economía regional y nacional.

Ferroexpreso Pampeano opera gran parte de la red del antiguo Ferrocarril Roca, uniendo núcleos productivos con terminales portuarias entre las que se encuentra la que conecta con el puerto de Quequén. La decisión gubernamental posterga nuevamente el debate sobre el esquema de acceso abierto a las vías, una reforma que permitiría a otros operadores utilizar la infraestructura estatal bajo el pago de un canon.