En el marco de la crisis hídrica que afecta al partido de Necochea, productores rurales manifestaron su preocupación por el incremento de intervenciones hidráulicas no autorizadas en establecimientos privados. Según advierten, estas canalizaciones clandestinas alteran el escurrimiento natural superficial, provocando que los excedentes hídricos afecten con mayor rapidez a los caminos y campos vecinos.
El productor Juan Balzategui detalló que el agua escurre actualmente con una velocidad sensiblemente superior a la de años anteriores debido a estas obras particulares. “Lo que antes tardaba una semana en llegar, ahora llega en dos días”, señaló, subrayando que muchos propietarios buscan desviar el agua de sus lotes sin considerar el impacto en la infraestructura común.
Ante esta situación, se planteó la necesidad de formalizar denuncias ante la Autoridad del Agua (ADA) contra quienes realicen modificaciones sin la debida certificación técnica. “Cada uno quiere salvar su pellejo y no le importa a costa de qué”, expresó Balzategui, quien además remarcó que “si nadie denuncia, esto sigue pasando”.
La problemática se ve agravada por la obsolescencia de los canales actuales. Según los referentes del sector, el diseño de la red pluvial responde a contextos climáticos pasados y hoy resulta insuficiente. “Los canales quedaron chicos”, indicó el productor, insistiendo en la urgencia de realizar un estudio integral que contemple la ampliación de las salidas al mar.
En el ámbito administrativo, los productores mantienen conversaciones con el intendente Arturo Rojas para discutir una posible reestructuración del EMSUR. El objetivo es otorgarle nuevamente autonomía al antiguo Ente Vial Rural para mejorar la eficiencia en el mantenimiento de caminos. “El ente vial funcionaba muy bien y después dejó de dar abasto”, explicó.
El impacto económico ya es visible en la región. Balzategui confirmó que existen pérdidas significativas por anegamientos que comprometen la próxima campaña agrícola: “Hay campos donde directamente no se va a poder sembrar”. Frente a la falta de fondos provinciales, el sector no descarta participar en modelos de obra público-privada para ejecutar los trabajos prioritarios. “La Provincia dice que no tiene plata; esto va a terminar siendo una obra público-privada”, concluyó.






