Pasajes y hoteles 5 estrellas en el centro de la polémica

Mientras Puerto Quequén permanece paralizado por el conflicto entre transportistas y entidades del agro, estalló una nueva polémica interna en el Consorcio de Gestión: el director que representa a los productores primarios, Juan Ouwerkerk, viajó a España en una actividad destinada a “líderes portuarios latinoamericanos”, con pasajes y alojamiento abonados por el ente portuario.

Según pudo saberse, el viaje se realizó en medio de una fuerte tensión por la falta de acuerdo tarifario que mantiene frenada la operatoria de cargas. La comitiva estuvo integrada además por el exconcejal Pablo Aued, una estrecha colaboradora suya que se desempeña como jefa de personal del puerto y un ingeniero de planta.

Este último habría ocupado el lugar que inicialmente estaba previsto para el presidente interino Marcelo Carrillo, a quien, según versiones internas, se le habría recomendado bajarse del viaje horas antes de la partida.

El tour, organizado por una entidad privada, incluye alojamiento en hoteles de alta categoría y distintas recepciones institucionales. Los pasajes, de acuerdo a la información que circula en ámbitos portuarios, habrían tenido un costo de 15.750.000 pesos, abonados con fondos del Consorcio.

Si bien el programa del tour era del 20 al 24 de abril, los pasajes aéreos fueron emitidos del 18 al 29 de abril otorgando así un tiempo para algunos paseos extras a los viajeros.

La controversia se produce en un momento especialmente sensible. Un sector de productores viene cuestionando el rol de Ouwerkerk, presidente de la Cooperativa Rural ALFA de Tres Arroyos, quien ocupa en el directorio el sillón correspondiente a la producción primaria.

Su designación había llegado de la mano del ex presidente del Consorcio Jorge “Pampa” Álvaro, con respaldo político del diputado Carlos “Cuto” Moreno.

Desde sectores del agro también objetan su pertenencia a una cooperativa con fuerte operatoria en Puerto Bahía Blanca, donde el conflicto con los transportistas ya fue encauzado, mientras que en Quequén la actividad continúa paralizada.

Además, se lo cuestiona por su cercanía con ACA, entidad central dentro de CONINAGRO, una de las organizaciones señaladas por no ceder en la diferencia tarifaria que mantiene trabado el acuerdo con los transportistas.

En este escenario, el viaje reavivó el malestar dentro de la comunidad portuaria y rural, no solo por el gasto en sí, sino por el momento elegido: mientras miles de toneladas permanecen sin cargar y el conflicto afecta a trabajadores, productores y operadores, parte de la conducción del Consorcio participa de una agenda internacional financiada por el propio ente.