El Gobierno Nacional ha definido el futuro de la gestión de la hidrovía Paraná-Paraguay mediante la adjudicación de su concesión a la firma internacional Jan de Nul. El contrato estipula un período de explotación y mantenimiento de la infraestructura de navegación por los próximos 25 años, un plazo que busca otorgar previsibilidad a las inversiones necesarias en el sector fluvial.

Según precisaron fuentes oficiales, la empresa deberá garantizar las condiciones de calado y señalización para sostener el flujo del comercio exterior por donde circula el mayor volumen de la producción agroindustrial argentina.

“La hidrovía es un recurso estratégico para la competitividad de nuestra economía“, señalaron desde las áreas técnicas encargadas del proceso licitatorio. La selección de Jan de Nul se basó en los antecedentes operativos de la firma en la región, donde ya ha operado previamente bajo esquemas de dragado y mantenimiento de profundidades.

El nuevo esquema de concesión supervisado por el Estado Nacional contempla una serie de actualizaciones tecnológicas y controles de impacto ambiental más rigurosos. Se espera que en los próximos meses comiencen las obras de optimización en los tramos críticos del río Paraná para facilitar el tránsito de buques de mayor porte.