El Gobierno nacional preadjudicó la concesión de la Hidrovía al consorcio integrado por la belga Jan de Nul y su socio argentino Servimagnus, que quedará a cargo del dragado, mantenimiento y señalización de la vía navegable durante los próximos 25 años.
Según informó el Ministerio de Economía, se “preadjudicó la privatización de la Vía Navegable Troncal” y fue desestimada la oferta de la también belga DEME.
Ambas empresas habían presentado la misma propuesta económica para el cobro de peajes: US$ 3,80 por tonelada de registro neto en la primera etapa, con subas previstas a US$ 4,65 y luego a US$ 5,78 cuando avance la profundización del dragado.
La diferencia quedó definida por la oferta técnica, donde Jan de Nul sacó ventaja por su experiencia previa como concesionaria del corredor.
Tras la preadjudicación, se abrirá una instancia de siete días corridos para eventuales impugnaciones.
El Gobierno sostiene que la tarifa inicial implicará una baja del 13,5% respecto del valor actual y estima un ahorro logístico de entre 35 y 40 millones de dólares anuales para el sector productivo.
La Hidrovía, por donde circula cerca del 80% del comercio exterior argentino, generará ingresos estimados en unos 15.000 millones de dólares durante toda la concesión, con un plan de inversión previsto de US$ 10.000 millones.
Según las proyecciones oficiales, el negocio tendrá flujo de caja negativo durante los primeros seis años por el volumen de inversión requerido, comenzaría a generar ganancias sostenidas desde 2032 y recuperaría la inversión hacia 2038.
En paralelo, Jan de Nul también obtuvo obras de dragado en el Puerto de Buenos Aires, con trabajos sobre sectores clave para la navegación y la eficiencia logística.





