En el ámbito portuario bonaerense hay una definición que se repite cada vez con mayor frecuencia cuando se menciona al ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia, Augusto Costa: “el ministro invisible”.
La expresión no surge de la oposición política sino, principalmente, de empresarios, operadores y referentes sindicales vinculados a los puertos de la provincia, quienes cuestionan la escasa presencia del funcionario en uno de los sectores estratégicos para la economía bonaerense.
Mientras el Ministerio concentra buena parte de su agenda pública en turismo, comercio y encuentros con cámaras empresarias, desde el sector portuario sostienen que no existe una política integral para el desarrollo de los puertos provinciales ni un liderazgo visible sobre las principales decisiones que afectan a esa actividad.
Bahía Blanca: un puerto con conducción propia
El caso de Bahía Blanca suele ser señalado como el ejemplo más evidente de esa ausencia.
Allí, distintos actores del sector afirman que el liderazgo real del principal puerto de aguas profundas del país se encuentra en manos del empresario Gustavo Elías, cuya influencia sería determinante en muchas de las decisiones estratégicas del Consorcio de Gestión.
Uno de los episodios más citados fue la prórroga por 30 años otorgada en forma directa a una concesión de elevadores de granos, decisión que, según diversas fuentes del sector, no habría contado con una participación activa del Ministerio.
La frase que circuló posteriormente entre funcionarios cercanos a la cartera productiva resume el desconcierto que habría generado aquella resolución: “Nos enteramos por Instagram”.
Otro dato que remarcan los empresarios es que cada vez que el puerto de Bahía Blanca anuncia nuevas inversiones privadas, la presencia institucional del Ministerio resulta prácticamente inexistente.
Mar del Plata: críticas por la falta de resultados
Las observaciones también alcanzan al puerto de Mar del Plata.
Allí, referentes del sector privado cuestionan una gestión que consideran sin rumbo y sostienen que la administración política quedó fuertemente vinculada a La Cámpora, sin que ello se haya traducido en mejoras para la actividad portuaria.
Empresarios consultados suelen describir un escenario de conflictos recurrentes y escasa capacidad para impulsar inversiones o resolver los problemas estructurales del complejo portuario.
Dock Sud: el peso de Ferraresi
En Dock Sud, el diagnóstico es diferente, aunque las conclusiones son similares.
Dentro del sector se considera que el manejo político del puerto quedó delegado en el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien aparece como el principal referente en las decisiones vinculadas al puerto de contenedores más importante de la provincia.
La participación del Ministerio, sostienen distintas voces del ámbito portuario, vuelve a aparecer en un segundo plano.
Quequén: seis años de distancia
Pero quizás el caso que más llama la atención sea el del Puerto Quequén.
Según empresarios y dirigentes vinculados a la actividad, en casi seis años de gestión Augusto Costa nunca realizó una visita institucional al Consorcio de Gestión para mantener reuniones de trabajo con sus autoridades o con los distintos actores del sector.
Esa ausencia se habría reflejado también en las decisiones políticas.
Al inicio del primer mandato del gobernador Axel Kicillof, el puerto permaneció durante aproximadamente un año sin presidente designado, manteniendo en funciones a autoridades heredadas de la gestión de María Eugenia Vidal.
Posteriormente fue designado Jorge Álvaro, un dirigente proveniente de Mendoza cuya gestión recibe fuertes cuestionamientos de parte de especialistas y operadores portuarios, que la ubican entre las más débiles de la historia reciente del organismo.
La llegada y salida de Jimena López
Tras el cambio del escenario político nacional en 2023 y un nuevo período de acefalía, la conducción del Consorcio recayó en Jimena López, cuyo nombramiento fue atribuido políticamente al entonces ministro de Economía Sergio Massa.
Sin embargo, distintas fuentes coinciden en señalar que la relación entre López y Costa nunca logró consolidarse.
Durante su gestión, la entonces presidenta debió convivir con un directorio mayoritariamente integrado por funcionarios designados con anterioridad, situación que derivó en permanentes tensiones internas.
La renuncia de Jimena López, en diciembre pasado, volvió a dejar al puerto sin presidente.
Ocho meses sin conducción política
A ocho meses de aquella salida, Puerto Quequén continúa sin una autoridad política designada por la Provincia.
Mientras tanto, el directorio continúa administrando el organismo y recientemente volvió a otorgar una nueva prórroga a la empresa concesionaria del principal elevador de granos del puerto, una decisión que volvió a despertar cuestionamientos dentro del sector.
Diversos actores portuarios consideran que la prolongada falta de definiciones políticas debilitó el control provincial sobre uno de los principales puertos exportadores del país.
Un interrogante sin respuesta
Empresarios, operadores y dirigentes gremiales coinciden en una misma pregunta: cuál es la visión del Ministerio respecto del futuro del sistema portuario bonaerense.
La respuesta, dicen con ironía algunos referentes del sector, suele ser siempre la misma.
“Debe estar pensando en la formación de Vélez para el domingo.”






