La temporada invernal muestra balances negativos para el sector turístico en Necochea y Quequén. Según los reportes del rubro hotelero, la ocupación actual se sitúa por debajo de los niveles alcanzados durante el mismo receso del año anterior, marcando una tendencia de retracción que se profundizó tras meses de baja actividad.

Claudia Calvo, referente del sector, precisó que mayo y junio ya habían registrado una dinámica comercial escasa, pero calificó el desempeño de julio como “terrible”. Debido a este escenario, diversos establecimientos optaron por no abrir sus puertas, debido a la imposibilidad de afrontar los costos operativos ante la falta de reservas confirmadas.

De acuerdo con el análisis sectorial, la Costa Atlántica enfrenta el desafío de competir en invierno con destinos de climas cálidos o viajes al exterior. Calvo remarcó que los visitantes aún asocian mayoritariamente a la ciudad con la oferta estival, lo que dificulta la tracción de público en los meses más fríos.

Sumado a los factores estacionales, la situación económica local juega un papel determinante. La pérdida del poder adquisitivo impactó directamente en la frecuencia de los viajes, el nivel de gasto en gastronomía y el flujo de viajantes por cuestiones laborales. Actualmente, las expectativas de los empresarios hoteleros se trasladan a la agenda de eventos programados a partir de septiembre para intentar revertir la tendencia.