Tras las declaraciones del presidente interino del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Mariano Carrillo, en las que rechazó la existencia de incompatibilidades en el directorio para tratar la prórroga de la concesión de Terminal Quequén S.A., uno de los impulsores de un proyecto alternativo para los sitios 4, 5 y 6 respondió con fuertes cuestionamientos a esa postura.
El empresario sostuvo que la interpretación realizada por Carrillo constituye “una visión sesgada” y afirmó que omite aspectos normativos que, a su entender, resultan determinantes.
Según señaló, el Reglamento Operativo del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén establece expresamente la incompatibilidad y la obligación de abstenerse de votar para aquellos directores que se encuentren directamente involucrados en el asunto sometido a consideración.
Asimismo, sostuvo que el Artículo 272 de la Ley General de Sociedades dispone que un director que vote en una situación de conflicto de interés puede responder por los daños y perjuicios ocasionados, en los términos de los artículos 59 y 274 de esa misma norma.
En ese sentido, afirmó que, al tratarse de decisiones vinculadas con un bien público, esos actos podrían incluso dar lugar a responsabilidades de carácter penal si correspondiera.
El empresario aclaró que su intención “no es discrepar, sino explicar por qué nuestro grupo nacional e internacional desistió del proyecto para los giros 4, 5 y 6”, y atribuyó esa decisión a la falta de seguridad jurídica que, según indicó, observó durante el proceso.
También señaló que su grupo no promoverá acciones judiciales y que simplemente decidió apartarse de una situación que considera carente de la claridad necesaria para avanzar con una inversión de esa magnitud.
Finalmente, planteó interrogantes sobre el proceso licitatorio en marcha y cuestionó cuál será la utilidad del trabajo realizado sobre el futuro pliego si quienes deban resolver su adjudicación mantienen, según su criterio, las incompatibilidades señaladas.





