El presidente de la Comisión de Transporte reconoció que los dos llamados a licitación fracasaron y aseguró que el próximo pliego deberá adaptarse a lo que las empresas estén en condiciones de ofrecer. Una de las alternativas contempla cuatro líneas y frecuencias de entre 20 y 25 minutos.

El futuro del transporte público de Necochea y Quequén atraviesa una instancia crítica. Después de dos licitaciones sin oferentes, el concejal Julián Kristiansen reconoció que las condiciones deberán modificarse para intentar garantizar la continuidad del servicio.

“Estamos a punto de perder el transporte público”, advirtió el presidente de la Comisión de Transporte.

El Ejecutivo y los concejales mantienen conversaciones con empresas de San Luis, Rosario y Bahía Blanca para conocer qué servicio podrían prestar antes de terminar el nuevo pliego.

Una de las propuestas analizadas contempla cuatro líneas, entre 20 y 25 unidades y recorridos principalmente por avenidas, con frecuencias de entre 20 y 25 minutos.

Kristiansen admitió que esto implicaría resignar parte de la cobertura actual: “Seguramente vamos a terminar en un pliego con una reducción de recorrido de servicio. No nos queda otra”.

La discusión será entonces cómo encontrar un equilibrio entre cobertura y frecuencia después de dos procesos licitatorios que no consiguieron atraer a ninguna empresa.