El centro de estudios CEPA (Centro de Economía Política Argentina) presentó un informe técnico donde pone en duda la precisión de los datos publicados por el INDEC respecto al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según el organismo dirigido por Marco Lavagna, la inflación de enero se ubicó en el 1,9%, una cifra que para la consultora no refleja fielmente la evolución de los costos en el mercado minorista.
Desde el CEPA señalaron que la metodología aplicada podría estar subestimando el impacto de las subas en alimentos y servicios básicos. “La inflación fue realmente más alta si se consideran las variaciones directas observadas en las góndolas”, indicaron los analistas en el documento técnico que analiza la canasta de consumo utilizada por el instituto oficial.
El debate se centra en la ponderación de los artículos y la frecuencia de relevamiento en los centros urbanos. Los especialistas advierten que, de mantenerse este desvío metodológico, la brecha entre la inflación percibida y la estadística oficial podría ampliarse en los próximos meses. “Es fundamental que el INDEC transparente el proceso de recolección de datos para mantener la credibilidad de las instituciones”, afirmaron desde la entidad opositora a la medición actual.






