La compra mensual de alimentos y bebidas para una familia de clase media en abril se ubicó en $871.538 en el interior de la provincia de Buenos Aires. Este valor representa un incremento del 31,6% en comparación con el mismo mes del año anterior, situando a la región en el puesto 17 del ranking nacional de costos por provincia.
Los datos surgen de un relevamiento de la consultora Analytica, que analizó las diferencias de precios en los consumos básicos de una familia integrada por dos adultos y dos menores. Según el informe, “el nivel salarial y la presión impositiva resultan factores determinantes” para explicar la dispersión de precios, que oscila entre los $984.263 en Santa Cruz y los $861.050 en el conurbano bonaerense.
En el plano nacional, las provincias de la Patagonia lideraron el listado de los distritos más caros. Detrás de Santa Cruz se ubicaron Chubut ($968.415), Tierra del Fuego ($960.700), Río Negro ($931.368) y Neuquén ($911.677). Por el contrario, los valores más accesibles se registraron en Misiones, CABA y el Gran Buenos Aires.
Los especialistas indicaron que “entre las posibles causas de la dispersión de precios se encuentra el costo de vida entre regiones”, destacando que la zona patagónica concentra las canastas más costosas, lo cual coincide con los niveles salariales más elevados del país.
Respecto a la evolución de productos específicos, el aceite de girasol mostró uno de los aumentos más pronunciados, con subas de hasta el 5,3% en provincias como Jujuy. También se registraron alzas significativas en los bidones de agua de mesa. En contrapartida, el pan lactal y las piezas de pollo empaquetadas mantuvieron una tendencia de mayor estabilidad en la mayoría de las jurisdicciones.






