La Municipalidad de Villa Gesell, gobernada por el intendente Gustavo Barrera, continúa sin lograr la aprobación del Presupuesto 2026. El proyecto había sido enviado al Concejo Deliberante en octubre del año pasado, pero el oficialismo sigue sin reunir los consensos necesarios y este jueves volvió a fracasar su tratamiento, en una sesión que terminó con fuertes incidentes, agresiones a concejales opositores y un paro de trabajadores municipales convocado para este viernes.

La quinta sesión ordinaria del año en el cuerpo legislativo gesellino se desarrolló en un clima de extrema tensión desde antes de su inicio. En las afueras del edificio se habían concentrado manifestantes del Sindicato de Trabajadores Municipales y del gremio de Camioneros, ambos en respaldo al proyecto impulsado por el jefe comunal.

Sin embargo, una vez más, la iniciativa fue rechazada. Apenas se anunció el resultado, una botella fue arrojada desde el sector del público hacia una de las bancas y la situación se desbordó entre gritos, empujones e insultos. Las autoridades del cuerpo intentaron ordenar la sesión y dispusieron un cuarto intermedio, pero para entonces el clima ya era caótico. Horas más tarde, algunos ediles debieron retirarse bajo custodia.

En paralelo, el gremio de municipales de Villa Gesell anunció un cese de actividades desde las 10 de la mañana de este viernes. Desde la organización sostuvieron que el presupuesto “es la herramienta fundamental para garantizar la recomposición salarial que tanto necesitamos” y justificaron la medida al señalar: “Ante el rechazo por parte de los bloques opositores (La Libertad Avanza y UCR) en la sesión extraordinaria nos vemos obligados a tomar medidas gremiales urgentes”.

La oposición, en tanto, denunció una situación de violencia política. Desde el PRO bonaerense afirmaron que “el oficialismo kirchnerista mandó una patota a golpear a nuestra concejal Clarisa Armando y a toda la oposición que se negó a avalar su presupuesto”. Además, aseguraron que “le patearon la ambulancia a otra concejal que se descompensó” y ratificaron su rechazo al proyecto.

También el concejal de La Libertad Avanza, Daniel Rodríguez, fue tajante al calificar lo ocurrido como “un acto de vandalismo antidemocrático y fascista del kirchnerismo”. Según expresó, “un grupo de barras atentó contra los concejales”.

Ya entrada la noche, y en medio del bloqueo para abandonar el edificio, dirigentes opositores difundieron un video grabado desde un pasillo del Concejo. Allí, el edil Luis Vivas, del monobloque Consolidación Argentina, denunció: “Estamos secuestrados. Hemos radicado una denuncia y el fiscal no nos atendió”.

Por su parte, el concejal radical Adrián Domínguez, también apuntó contra la escalada de violencia y lamentó lo sucedido. “Es lamentable que entre vecinos estemos pasando esto”, expresó.

El conflicto político se da además en un contexto económico delicado para el distrito costero. De hecho, el intendente Barrera terminó abril firmando un decreto para prorrogar por un año más la emergencia pública. Entre los argumentos expuestos por el Ejecutivo municipal figura justamente “la falta de aprobación del Presupuesto 2026”, una situación que ya se transformó en uno de los principales focos de crisis institucional en Villa Gesell.