La falta de trabajo se convirtió en el principal problema del país para los argentinos y desplazó del primer lugar a la preocupación por los aumentos de precios y tarifas, según un relevamiento nacional realizado durante septiembre.
El 19,8% señaló al desempleo como el problema más importante, frente al 17,6% registrado en julio. La inflación y las tarifas quedaron en segundo lugar, con 18,9%, seguidas por la corrupción, la inseguridad y la pobreza.
El deterioro aparece con mayor fuerza cuando se consulta por la economía familiar: el 69,1% de las preocupaciones personales está relacionado con cuestiones económicas.
Llegar a fin de mes encabeza esa lista, seguida por los bajos ingresos y el endeudamiento. También aumentaron las menciones vinculadas con estar desocupado o con el temor a perder el empleo.

Además, el 52,4% de los hogares asegura que sus ingresos no alcanzan o que consigue cubrir sus gastos con dificultades, mientras apenas el 11,8% afirma que puede vivir bien y ahorrar.
Las expectativas tampoco muestran una recuperación cercana. El 45,8% de quienes esperan una mejora considera que llegará recién dentro de más de un año, mientras que 35,2% cree directamente que la economía no va a mejorar.
El cambio en las preocupaciones marca así un nuevo escenario: con la inflación todavía presente, el empleo y la capacidad de las familias para sostener sus ingresos pasan al centro de la agenda económica.






