La discusión sobre qué posición debe adoptar la UCR frente al gobierno de Javier Milei provocó un fuerte enfrentamiento público entre la diputada nacional Karina Banfi y Rocío Alconada Alfonsín, integrante del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura.
El cruce comenzó alrededor de la propuesta de Martín Lousteau de construir un amplio espacio opositor que pueda reunir sectores que van desde el PRO hasta la izquierda.
Alconada Alfonsín cuestionó la cercanía legislativa de Banfi con algunas iniciativas del Gobierno nacional y sostuvo que esas posiciones se alejaron de principios históricos del radicalismo. “Les pegan y les sacaron los remedios a los viejos, se burlan y desfinancian a la gente con discapacidad, cierran las empresas, se pierden los trabajos, ¿de qué hablan?”, expresó.
Banfi respondió con dureza y calificó a la dirigente como “kuka” y “nepo-baby del radicalismo”. Además, negó ser funcional al oficialismo y aseguró que acompaña aquellas medidas que considera necesarias para superar la crisis económica.
La respuesta no terminó allí. “Que me digas kuka solo cuenta tu falta de argumentos”, replicó Alconada Alfonsín, quien además cuestionó las votaciones de Banfi en Diputados y la desafió a rechazar el DNU 70/23.
El enfrentamiento vuelve a exponer las profundas diferencias dentro del radicalismo entre quienes mantienen acuerdos parlamentarios con La Libertad Avanza y quienes plantean construir una oposición más definida de cara a 2027.





