El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro. El empleo asalariado formal privado acumuló en julio su decimocuarto mes consecutivo de caída, mientras el salario mínimo real se ubicó en septiembre en su valor más bajo de las últimas dos décadas.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet determinó que en julio había 155.000 puestos de trabajo registrados menos que un año atrás.
La comparación con noviembre de 2023 muestra una reducción todavía mayor: el empleo asalariado formal total perdió 370.000 puestos, una caída del 3,6 por ciento.
En el sector privado desaparecieron 266.000 empleos desde noviembre de 2023, llevando la cantidad de trabajadores registrados a niveles similares a los de mayo de 2014.
Buenos Aires concentró la mayor caída
Durante julio, ocho de los trece sectores privados analizados redujeron personal.
Las bajas alcanzaron a la construcción, industria, comercio, transporte, hoteles y restaurantes e intermediación financiera, entre otras actividades.
La industria acumula casi 95.000 empleos perdidos desde septiembre de 2023, mientras la construcción quedó reducida a unos 377.000 trabajadores.
La provincia de Buenos Aires fue particularmente afectada: con 8.000 puestos menos, concentró el 66 por ciento de la pérdida mensual de empleo privado registrada en todo el país.
Neuquén y Río Negro aparecen como las excepciones y mantienen más trabajadores formales privados que en noviembre de 2023, impulsadas principalmente por la actividad petrolera.
El salario mínimo perdió más del 40 por ciento
El deterioro también alcanza a los ingresos.
En septiembre, el Salario Mínimo, Vital y Móvil fue de $383.800. En términos reales, perdió 40,8 por ciento de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.
El informe señala que se encuentra en su nivel más bajo desde junio de 2003 y resulta 67,1 por ciento inferior al máximo registrado en septiembre de 2011.
Los salarios públicos también muestran una fuerte pérdida: pese a una recuperación mensual durante agosto, permanecen 15,3 por ciento por debajo de noviembre de 2023 en términos reales.
Los datos muestran así dos problemas simultáneos para el mercado laboral: menos puestos de trabajo registrados y un fuerte deterioro del salario mínimo, en un contexto donde las dificultades para recuperar el poder adquisitivo comenzaron a ocupar un lugar cada vez mayor entre las preocupaciones económicas de los argentinos.






