Las empresas de transporte solicitaron aumentar la tarifa plana de los actuales $1.922 a $3.015,83. Argumentan un desequilibrio cercano al 60 por ciento por mayores costos salariales y de combustible, reducción de subsidios y demoras en las compensaciones nacionales.
Las empresas de transporte urbano de Mar del Plata solicitaron un fuerte aumento del boleto de colectivos y pretenden que la tarifa plana pase de los actuales $1.922 a $3.015,83.
El pedido fue presentado por la Cámara Marplatense de Empresas de Transporte Automotor de Pasajeros (CAMETAP) ante la Secretaría Legal, Técnica y Hacienda del municipio de General Pueyrredón.
De aprobarse en esos términos, el incremento sería de aproximadamente $1.094 por viaje, equivalente a una suba cercana al 57 por ciento respecto del valor vigente desde mayo.
Las empresas argumentan que atraviesan un “grave desequilibrio económico-financiero” y sostienen que existe un desfasaje de ingresos cercano al 60 por ciento que debería ser compensado para garantizar la continuidad del servicio.
Salarios, combustible y menos subsidios
Entre los principales componentes del incremento, CAMETAP menciona los salarios de los trabajadores.
El reciente acuerdo entre la UTA y FATAP llevó el sueldo básico de los choferes por encima de $1.700.000, aumentando uno de los principales costos de funcionamiento del sistema.
El combustible representa, según las empresas, alrededor del 15 por ciento del costo del boleto y también acumuló incrementos durante los últimos meses.
Otro de los argumentos es la reducción de los subsidios. Actualmente las empresas reciben asistencia provincial, mientras remarcan el impacto de la eliminación de los aportes nacionales al transporte del interior.
También plantean dificultades por el funcionamiento del Atributo Social de la tarjeta SUBE.
Según CAMETAP, alrededor del 45 por ciento de los pasajeros que pagan boleto utiliza ese beneficio, que contempla un descuento del 55 por ciento. Las empresas aseguran que la compensación correspondiente llega con demoras superiores a 60 días y genera un desfasaje financiero sobre parte de la recaudación.
El valor de $3.015,83 no constituye todavía una nueva tarifa, sino el resultado del estudio de costos presentado por los empresarios y deberá atravesar el procedimiento correspondiente antes de una eventual aplicación.
El planteo aparece en momentos en que los sistemas de transporte urbano de distintas ciudades atraviesan dificultades financieras, mientras los municipios buscan sostener servicios cuya estructura de costos cambió después de la reducción de los subsidios nacionales.
