Una nueva medición de la Universidad de San Andrés muestra un escenario complejo para el Gobierno de Javier Milei: siete de cada diez argentinos expresan insatisfacción con la situación general del país y la desaprobación de la gestión presidencial alcanza el 61 por ciento.

Según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública realizada entre el 5 y el 11 de agosto, el 69 por ciento está insatisfecho con la marcha del país, frente a un 29 por ciento que manifiesta una evaluación positiva.

La gestión de Milei, en tanto, registra 35 por ciento de aprobación y 61 por ciento de desaprobación. En comparación con Mauricio Macri en un momento equivalente de su presidencia, Milei conserva mejores niveles de satisfacción general, aunque prácticamente iguala su nivel de aprobación: 35 contra 34 por ciento.

La economía aparece como uno de los principales factores detrás del malestar. La falta de trabajo preocupa al 39 por ciento, los bajos salarios al 36 por ciento, la corrupción al 34 por ciento y la pobreza al 30 por ciento.

También predomina una mirada negativa hacia el futuro: el 57 por ciento considera que la situación del país empeoró durante el último año y el 44 por ciento cree que seguirá deteriorándose.

El descontento alcanza además a las instituciones. El Poder Ejecutivo obtiene apenas 27 por ciento de satisfacción, seguido por el Poder Judicial con 19 por ciento, el Senado con 16 por ciento y Diputados con 15 por ciento.

En materia de imagen política, ningún dirigente consigue un balance favorable. Patricia Bullrich registra 37 por ciento de valoración positiva, mientras Axel Kicillof y Myriam Bregman alcanzan el 36 por ciento.