El fenómeno de El Niño ya comienza a manifestarse en el nuevo informe meteorológico trimestral presentado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Para la temporada que comprende los meses de junio, julio y agosto, se prevé un periodo con temperaturas y precipitaciones superiores a los promedios históricos en gran parte del territorio argentino.
Actualmente, el reporte indica una probabilidad del 60 por ciento respecto al desarrollo de esta fase cálida. Sin embargo, diversos especialistas estiman que hacia la primavera las posibilidades se elevarán al 80 por ciento. Incluso se ha comenzado a mencionar la eventualidad de un “Súper Niño”, término utilizado para describir efectos de una intensidad superior a la registrada tradicionalmente.
El pronóstico trimestral detalla que, a excepción del este de la Patagonia donde se esperan marcas normales, el resto del país experimentará temperaturas por encima de lo habitual. En el área metropolitana de Buenos Aires, la probabilidad de este calentamiento es del 40 por ciento, cifra que se eleva a rangos de entre el 45 y 55 por ciento en provincias como La Pampa, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y gran parte del norte argentino.
En lo referente a las lluvias, los valores más altos respecto a las medias normales se concentrarán en la provincia de Buenos Aires y La Pampa, con un 50 por ciento de chances de superar los niveles tradicionales. Situaciones similares se proyectan para Corrientes y Misiones.
Respecto a la virulencia que podría alcanzar el fenómeno durante el 2026, el oceanógrafo argentino Pedro Di Nezio recomendó mantener la cautela. El especialista señaló que: “Empiezan a aparecer algunas señales en el océano que indican que puede haber un Niño, pero todavía es muy pronto para afirmar que vaya a ser intenso. Las probabilidades están bastante repartidas entre que sea un Niño débil, moderado o intenso”.






