La Libertad Avanza adelantó los tiempos con Rubén Arzoz, mientras el peronismo acumula aspirantes y el radicalismo se prepara para defender el municipio que gobierna desde 2015. A un año de las elecciones, las candidaturas empiezan a ocupar el centro de la escena.
La política de Lobería comenzó a acelerar sus tiempos. Aunque todavía falta aproximadamente un año para las elecciones de 2027, los principales espacios ya muestran movimientos concretos para disputar la Intendencia.
Uno de los escenarios más abiertos aparece en el peronismo, donde varios dirigentes comienzan a posicionarse. El presidente partidario José Orbaiceta y “Tito” Fernández ya hicieron públicas sus aspiraciones de competir por la Intendencia.
A ellos se suma Julio Sarragoicochea, presidente del bloque de concejales y referente local del espacio de Axel Kicillof, quien todavía no formalizó una candidatura pero aparece naturalmente incorporado a la discusión.
Para el peronismo, el desafío será ordenar esas aspiraciones y definir un mecanismo que permita construir una propuesta competitiva. La eventual división del voto entre el radicalismo y La Libertad Avanza agrega un elemento que el espacio observa con atención después de haber perdido el municipio en 2015.
Arzoz se adelantó a todos
Quien directamente decidió poner su nombre sobre la mesa fue Rubén Arzoz, que confirmó que será candidato a intendente por La Libertad Avanza.
La decisión anticipa una discusión que habitualmente comienza bastante más cerca de las elecciones. Arzoz empezó a presentar propuestas, con una defensa del modelo nacional de Javier Milei y cuestionamientos a los gobiernos provincial y municipal.
La incógnita será si La Libertad Avanza consigue trasladar al plano municipal el peso de su estructura nacional y consolidarse como una tercera fuerza con capacidad real para disputar el gobierno de Lobería.
El radicalismo prepara la defensa del municipio
La UCR enfrenta, en tanto, un escenario diferente al de las últimas elecciones.
El radicalismo gobierna Lobería desde 2015 y el intendente Pablo Barrena aparece encaminado a buscar la reelección, con el respaldo de dirigentes del espacio, entre ellos el exintendente Juan José Fioramonti.
Pero esta vez deberá afrontar la elección sin la estructura política que representó Cambiemos durante buena parte de la última década y con La Libertad Avanza disputando una porción del electorado que anteriormente acompañó a esa coalición.
Eso abre otra pregunta todavía sin respuesta: si la UCR llegará con una propuesta propia o si terminará explorando algún entendimiento electoral con los libertarios.
Un tablero con más jugadores
La elección de 2027 podría alterar así la tradicional disputa entre radicalismo y peronismo que caracterizó durante años la política de Lobería.
El peronismo tiene varios nombres y deberá ordenar su interna; La Libertad Avanza ya lanzó a Arzoz; y la UCR apuesta inicialmente a la continuidad de Barrena.
Todavía falta conocer las reglas electorales y cómo terminarán configurándose las alianzas provinciales. Pero esta vez nadie parece dispuesto a esperar hasta último momento.
A un año de las elecciones, la carrera por la Intendencia de Lobería ya comenzó.






