El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, se manifestó en contra del proyecto de ley que busca arancelar los servicios sanitarios para ciudadanos extranjeros en el territorio provincial. El funcionario argumentó que la propuesta posee un tinte racista y que no solucionaría los problemas estructurales del sistema sanitario estatal.

Durante su intervención, Nicolás Kreplak señaló que este tipo de normativas resultan discriminatorias. “Es un proyecto racista, discriminatorio y de impacto nulo”, afirmó el titular de la cartera sanitaria, subrayando que la proporción de pacientes extranjeros que utilizan los hospitales públicos es mínima en comparación con la población local.

El ministro profundizó en el análisis técnico al explicar que el costo operativo de atender a los extranjeros no es el factor que desequilibra las cuentas públicas de salud. Según el funcionario, el enfoque legislativo debería centrarse en el financiamiento general y no en segmentar la atención por nacionalidad. “La salud es un derecho que en nuestra provincia se garantiza para todos”, sostuvo de manera firme.

En términos de contexto político, este cruce ocurre en un momento de debate sobre la optimización de los recursos públicos ante la crisis económica. El funcionario bonaerense resaltó que, además de los impedimentos éticos, la implementación técnica de un sistema de cobro a extranjeros generaría una burocracia cuyo costo administrativo podría superar lo recaudado.

Finalmente, Nicolás Kreplak ratificó la postura de la gestión provincial de mantener la gratuidad y el acceso universal, desestimando la posibilidad de que el gobierno de Axel Kicillof avance en sintonía con las propuestas de arancelamiento que han surgido desde sectores de la oposición legislativa.