El intendente de Castelli, Francisco Echarren, puso en marcha un proyecto que podría modificar profundamente el funcionamiento institucional de los municipios bonaerenses. Se trata de la elaboración de la primera Carta Orgánica Municipal de la historia de la provincia de Buenos Aires, una iniciativa que busca dotar a los gobiernos locales de autonomía institucional y permitirles definir sus propias reglas de organización, tal como prevé el artículo 123 de la Constitución Nacional.

La propuesta, que ya comenzó a debatirse en el Concejo Deliberante de Castelli, se complementa con una presentación realizada por el jefe comunal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde solicita que se determine si los municipios bonaerenses tienen derecho a ejercer plenamente esa autonomía, aún cuando la Constitución provincial y la Ley Orgánica de las Municipalidades mantienen un esquema uniforme para los 135 distritos.

Una alternativa al actual modelo municipal

El borrador elaborado por el municipio cuenta actualmente con 196 artículos y propone reemplazar el sistema establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades, un decreto-ley vigente desde hace casi siete décadas que fija una misma estructura institucional para todos los municipios bonaerenses.

La iniciativa parte de una concepción diferente del rol de los gobiernos locales. En lugar de limitarse a administrar competencias delegadas por la Provincia, plantea que los municipios se conviertan en verdaderos gobiernos autónomos, con capacidad para dictar sus propias normas institucionales, diseñar organismos específicos y ampliar sus atribuciones de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.

Los principales cambios que propone

Entre las innovaciones más relevantes del proyecto figura la creación de un Órgano de Cuentas Municipal, cuyos integrantes serían elegidos mediante el voto popular. El actual Tribunal de Cuentas de la Provincia mantendría funciones de control, pero únicamente como instancia revisora frente a apelaciones.

También propone que los jueces de Faltas sean elegidos directamente por los vecinos, reemplazando el sistema actual de designación.

La Carta Orgánica incorpora además nuevos organismos locales como una Defensoría del Pueblo, una Junta Electoral Municipal y un Consejo Económico y Social, todos con autonomía respecto de la estructura provincial.

En materia de participación ciudadana, el texto prevé la implementación de audiencias públicas, consultas vecinales, representación de las distintas localidades del distrito y un sistema de presupuesto participativo, mediante el cual organizaciones sociales, culturales, económicas y políticas puedan intervenir en la definición de las prioridades presupuestarias.

Más atribuciones para los municipios

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto consiste en ampliar considerablemente las facultades económicas del municipio.

El borrador habilita la creación de empresas públicas municipales, entidades financieras propias y mercados regionales destinados a intervenir sobre la comercialización de alimentos y otras actividades económicas cuando el interés público así lo justifique.

Asimismo, impulsa una fuerte descentralización administrativa mediante la creación de jueces o alcaldes de barrio y nuevos órganos de representación territorial.

Según la propuesta, el municipio dejaría de ser únicamente un administrador de servicios para transformarse en un actor con capacidad de intervenir activamente en el desarrollo económico local.

Reelecciones y sistema político

Otro de los puntos que plantea la iniciativa es que cada municipio pueda definir su propio régimen político.

El texto mantiene, en esta versión preliminar, el límite de una sola reelección consecutiva para intendentes y concejales. Sin embargo, el principio que impulsa va mucho más allá de esa disposición: sostiene que cuestiones como la duración de los mandatos, el régimen de reelecciones o los requisitos para acceder a los cargos electivos deberían quedar bajo la órbita de decisión de cada comunidad.

En ese esquema, cada municipio podría establecer reglas diferentes de acuerdo con su propia Carta Orgánica.

Una discusión de alcance provincial

Aunque el documento continúa abierto a modificaciones y aún deberá atravesar un largo proceso político y judicial, la iniciativa representa uno de los debates institucionales más ambiciosos planteados en la provincia de Buenos Aires en las últimas décadas.

Si prosperara la interpretación que impulsa Francisco Echarren, los municipios bonaerenses podrían avanzar hacia un modelo similar al existente en otras provincias argentinas, donde las ciudades cuentan con Cartas Orgánicas propias y ejercen un mayor grado de autonomía política, administrativa e institucional.

La propuesta también reabre el debate sobre la necesidad de adecuar el régimen municipal bonaerense al artículo 123 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1994, que reconoce la autonomía municipal pero cuya implementación plena en la provincia continúa siendo materia de discusión.

De concretarse, la experiencia de Castelli podría convertirse en un antecedente para que otros municipios impulsen procesos similares y redefinan la relación entre los gobiernos locales y la administración provincial.