El Colegio de Farmacéuticos de General Pueyrredon cuestionó el proyecto del Gobierno nacional para reformular la Ley de Farmacias y advirtió que la flexibilización de la venta de medicamentos podría aumentar la automedicación y poner en riesgo la seguridad de los pacientes.

La iniciativa oficial propone habilitar nuevos canales de comercialización, profundizar la venta digital, simplificar procedimientos y modificar la organización de farmacias y droguerías.

El presidente de la entidad, Mario Della Maggiora, sostuvo que la propuesta responde a “una filosofía totalmente economicista” y cuestionó que el medicamento sea tratado “como un producto más”.

El profesional remarcó que existe una diferencia fundamental entre vender y dispensar medicamentos. “La dispensa viene acompañada de la trazabilidad, de conservar el medicamento en las condiciones adecuadas, pero también del consejo profesional, del seguimiento del paciente y de la farmacovigilancia”, explicó.

Según indicó, la presencia de un farmacéutico permite controlar las condiciones de conservación, responder consultas y detectar posibles inconvenientes relacionados con dosis, interacciones o contraindicaciones.

“El medicamento no es una mercancía. Lo elige el médico de acuerdo con un diagnóstico, una dosis y una forma de conservación”, afirmó Della Maggiora, quien alertó sobre los riesgos de habilitar la comercialización mediante plataformas digitales o comercios ajenos al sistema sanitario.

Otro de los principales cuestionamientos está relacionado con el posible crecimiento de la automedicación. Actualmente, alrededor del 25 por ciento de los medicamentos dispensados en el país son de venta libre.

“En las publicidades el medicamento parece algo inocuo y no lo es. Todos los medicamentos tienen contraindicaciones”, advirtió el titular del Colegio.

Como ejemplo, mencionó el caso del diclofenac: una presentación de 25 miligramos puede venderse sin receta, mientras que la de 50 miligramos requiere prescripción médica. “Dos de 25 hacen 50. Es totalmente ilógico. La única lógica que encuentro es la de vender más”, cuestionó.

Finalmente, reconoció que pueden producirse demoras administrativas en la provisión de medicamentos para afiliados de PAMI e IOMA, pero aseguró que la dispensa se encuentra garantizada y que el sistema continúa funcionando.