El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, profundizó su enfrentamiento con el Gobierno nacional y reclamó que el canciller Pablo Quirno renuncie después de que Argentina se abstuviera en una votación de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de colonialismo.

La controversia surgió por una iniciativa impulsada por Rusia en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU. El proyecto obtuvo 85 votos favorables, 49 negativos y 23 abstenciones, entre ellas la argentina. La resolución no trataba específicamente la soberanía sobre las Islas Malvinas, aunque abordaba principios vinculados con la descolonización. El Cronista

“Se acabó el Milei malvinero”, sostuvo Bianco, quien interpretó la abstención como una contradicción con el reciente discurso de Javier Milei en defensa del reclamo argentino.

El funcionario de Axel Kicillof también vinculó la decisión con el alineamiento internacional del Gobierno con Estados Unidos y cuestionó directamente al canciller.

“Quirno no es canciller, es delegado de Marco Rubio”, afirmó Bianco, antes de reclamar que “dé un paso al costado”.

El enfrentamiento había comenzado días antes, cuando Quirno respondió a los cuestionamientos del ministro bonaerense afirmando: “No puede manejar una provincia, mirá si va a entender de política internacional”. Fuente Nacional

La discusión tiene, sin embargo, otra dimensión. El proyecto promovido por Rusia incorporaba entre las formas contemporáneas de colonialismo determinadas medidas económicas, financieras y comerciales unilaterales, un enfoque rechazado por Estados Unidos y varios países occidentales. El Cronista

La abstención argentina abrió así una nueva controversia política alrededor de Malvinas y la orientación de la política exterior, mientras Bianco convirtió el episodio en uno de sus cuestionamientos más fuertes contra la Cancillería.