El Día de la Lealtad encontrará este año al peronismo dividido en diferentes actos. Axel Kicillof, Máximo Kirchner, intendentes y organizaciones sindicales tendrán agendas separadas, en una jornada que funcionará como una fotografía de la interna que atraviesa al PJ rumbo a 2027.

Kicillof encabezará un acto en el Polideportivo Perón de González Catán, acompañado por la estructura territorial de La Matanza que conducen Fernando Espinoza y Verónica Magario. El gobernador, además presidente del PJ bonaerense, sería el único orador.

La convocatoria tendrá inevitablemente una lectura interna: permitirá al Movimiento Derecho al Futuro mostrar su capacidad de movilización en momentos en que el kicillofismo busca consolidar una construcción política propia.

Del otro lado, Máximo Kirchner viajará a Resistencia para compartir una actividad con el exgobernador chaqueño Jorge Capitanich. La militancia kirchnerista, mientras tanto, movilizará hacia San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad.

La imagen difícilmente podría ser más gráfica: en una de las fechas simbólicamente más importantes del justicialismo, sus principales dirigentes no compartirán escenario.

La tensión viene acumulándose desde hace tiempo. Incluso recientemente surgieron versiones que pusieron en duda el acuerdo para que Máximo Kirchner conduzca el Congreso del PJ bonaerense. Kicillof finalmente intervino para ratificar que respetará lo pactado.

Los intendentes tampoco tendrán una convocatoria única. Los integrantes de la denominada Liga de Intendentes dispondrán de libertad para participar de diferentes actividades e incluso algunos organizarán actos propios.

Un caso particular será el de Federico Otermín, vicepresidente del PJ bonaerense: participará primero del encuentro encabezado por Kicillof y luego se sumará a la movilización hacia el domicilio de Cristina.

La CGT, por su parte, decidió anticipar su conmemoración y reclamó públicamente unidad y la construcción de una alternativa política frente al Gobierno nacional.

El 17 de octubre dejará así una paradoja para el peronismo: la celebración de la Lealtad llegará atravesada por una disputa abierta sobre liderazgo, estrategia y candidaturas.

La discusión todavía puede contenerse dentro de una misma estructura partidaria. Pero las fotos separadas mostrarán hasta qué punto la unidad que se reclama públicamente resulta cada vez más difícil de exhibir en los hechos.