El gobierno bonaerense volvió a postergar la convocatoria a los gremios estatales y docentes para retomar la discusión salarial, en medio de un creciente malestar por la pérdida de poder adquisitivo.

Las últimas reuniones paritarias se realizaron el 11 y 12 de junio, pero no hubo propuesta de aumento. Luego, los salarios de junio fueron liquidados sin actualización, pese a que los gremios esperaban una nueva convocatoria durante esta semana.

La demora generó fastidio en la dirigencia sindical. Incluso ATE, que mantiene sintonía política con el gobierno provincial, reclamó la reapertura “urgente” de la paritaria.

El malestar es especialmente fuerte en el sector docente, donde algunos dirigentes ya habrían advertido al Ejecutivo que, si las dilaciones continúan, podrían avanzar con medidas de fuerza, incluido un paro.

El último acuerdo venció en mayo y había contemplado una suba del 9,3% en cuotas, con cláusula de revisión para evitar que los salarios quedaran retrasados frente a la inflación.

En las reuniones anteriores, los ministros Pablo López y Walter Correa describieron una situación fiscal compleja por los recortes nacionales, pero no acercaron una oferta concreta.

El gobierno busca cerrar un acuerdo que abarque varios meses para dar previsibilidad al manejo del Tesoro. Los gremios, en cambio, reclaman una recomposición “importante” y con retroactividad, al advertir que la pérdida salarial ya supera ampliamente el 3%.

La próxima fecha clave será el 15 de julio, cuando se liquiden los salarios de ese mes. Hasta entonces, la presión sindical podría aumentar si no aparece una propuesta formal.