La falta de oferentes en el segundo llamado para concesionar por 20 años el transporte urbano volvió a dejar al sistema en una situación crítica. La comisión de Transporte del Concejo Deliberante analizará este viernes alternativas para evitar que Necochea y Quequén se queden sin servicio.

El presidente de la comisión, Julián Kristiansen, anticipó que trabaja en un proyecto para declarar la emergencia del transporte urbano de pasajeros y habilitar un período excepcional de reorganización.

La iniciativa aparece después de que nadie adquiriera el pliego de la segunda licitación y ante la proximidad del vencimiento de la actual prórroga de la Compañía de Transportes Necochea, previsto para los primeros días de octubre.

“No hay que quedarnos sin transporte”, sostuvo Kristiansen, aunque aclaró que la emergencia no debería significar una flexibilización indiscriminada de las condiciones para prestar el servicio.

Entre las alternativas que podrían analizarse aparecen modificar el pliego, realizar un nuevo llamado, reorganizar recorridos y frecuencias o establecer un esquema transitorio con líneas consideradas prioritarias.

También se evalúa que la emergencia pueda extenderse hasta 24 meses, lo que permitiría garantizar temporalmente la prestación, dar previsibilidad a trabajadores y usuarios y ganar tiempo para diseñar un sistema definitivo.

Kristiansen consideró además necesario conocer con precisión la situación económica de la actual empresa, incluidos subsidios, aportes provinciales, cargas sociales y obligaciones laborales.

El tema será tratado este viernes en la comisión de Transporte. “Acá no hay banderas políticas”, afirmó el concejal, quien pidió que oficialismo y oposición trabajen conjuntamente para evitar que la ciudad llegue a octubre sin una solución.