Una convocatoria laboral generó este miércoles una fila de alrededor de 700 metros en Mar del Plata, con cientos de personas que llegaron desde la madrugada para entregar sus currículums.
La búsqueda ofrecía puestos para cajeros, bartenders, administrativos, camareros, acomodadores, personal técnico y de producción, entre otras tareas. La cantidad de postulantes fue tal que debieron entregarse números para organizar el ingreso.
En la fila convivían jóvenes en busca de su primer empleo, personas que llevan meses desocupadas y trabajadores que necesitan sumar un segundo ingreso porque su salario ya no resulta suficiente.
“Vine a las 4 de la mañana para lo que sea, lo que haya. No me imaginaba esta cantidad, pero sí mucha, porque no alcanza con un solo laburo”, relató uno de los jóvenes.
Otra postulante aseguró que llevaba tres meses buscando empleo. Los propios organizadores terminaron reconociendo la magnitud de la convocatoria: “Ya no tenemos dónde meter gente”.
La imagen adquiere especial significado frente a los últimos indicadores laborales: la desocupación en Mar del Plata alcanzó el 9,9 por ciento y afecta a unas 34.000 personas.
La extensa fila se convirtió así en una postal concreta de un problema que viene creciendo: cada vez más personas buscan trabajo y otras, aun teniéndolo, necesitan conseguir un segundo empleo para sostener sus ingresos.






