La crisis laboral en la industria de la construcción sumó otro dato preocupante: durante julio se perdieron cerca de 4.000 puestos de trabajo registrados en apenas 30 días.

El sector terminó el mes con 352.511 trabajadores formales, lo que representa una caída del 1,1% respecto del período anterior.

La comparación histórica muestra una situación todavía más significativa. El nivel de empleo quedó 11,5% por debajo del promedio habitual para julio, calculado sobre los registros del sector desde 2011.

Para ese período del año, el promedio histórico se ubica en aproximadamente 398.380 trabajadores, casi 46.000 empleos por encima del nivel registrado actualmente.

La construcción continúa así atravesando un escenario complejo en materia de ocupación, con una dotación laboral considerablemente inferior a sus niveles históricos.

Los primeros indicadores disponibles anticipan una posible mejora moderada durante los meses siguientes, aunque todavía deberá confirmarse si alcanza para revertir la pérdida acumulada de empleo.