La concejal Eugenia Vallota cuestionó el estado de la infraestructura urbana y puso en duda algunas de las prioridades de inversión municipal. Apuntó especialmente al recambio de luminarias y sostuvo que colocar luces LED no puede presentarse como una transformación de la ciudad mientras persisten problemas estructurales.

Vallota lanzó fuertes críticas sobre el estado de Necochea y cuestionó las prioridades con las que se administran los recursos municipales.

“Con qué poco nos conformamos y aspiramos a Necochea”, planteó durante su intervención, al contrastar algunas obras y anuncios con las necesidades que, a su entender, todavía tiene el distrito.

Uno de los ejemplos que utilizó fue el recambio del alumbrado público por luminarias LED. Vallota dejó en claro que no cuestiona la necesidad de mejorar la iluminación, pero sostuvo que se trata de una prestación básica que el Municipio debe garantizar y no de una obra que, por sí sola, pueda ser presentada como una transformación de Necochea.

En ese sentido, recordó que el recambio de luminarias viene discutiéndose desde hace años y atravesó distintas administraciones, por lo que consideró que el debate debería ir más allá de celebrar la colocación de luces y concentrarse en qué ciudad se pretende construir hacia adelante.

Para la edil, las prioridades deberían incluir pavimentar y recuperar calles, mejorar integralmente la infraestructura urbana y avanzar con la planta de separación de residuos sólidos urbanos.

También vinculó esas obligaciones con el esfuerzo tributario de los vecinos. “Para la gente que paga las tasas, la plata debería salir de ahí. Para eso se paga el alumbrado, barrido”, sostuvo.

Vallota consideró que el malestar por el estado de la ciudad excede las diferencias partidarias y afirmó que “nadie te dice que está contento con cómo está la ciudad”.

Finalmente, planteó que su objetivo político apunta a cambios de mayor profundidad: “La ciudad que queremos para los próximos 30 años, yo apunto a tener una verdadera transformación”.

Desde esa perspectiva, su cuestionamiento no pasa por discutir si Necochea necesita nuevas luminarias, sino por qué nivel de aspiraciones debe tener la ciudad y cuáles son las obras capaces de modificar realmente su infraestructura y su desarrollo futuro