Una medición alternativa de la consultora Equilibra estima que el 45,4 por ciento de los argentinos estaría debajo de la línea de pobreza, frente al 32,3 por ciento informado oficialmente para el primer semestre. La diferencia surge de cambios en la forma de calcular la canasta y de ajustes sobre los ingresos declarados por los hogares.
Los datos oficiales de pobreza volvieron a quedar bajo discusión después de que una medición privada estimara que 21,1 millones de argentinos serían pobres, unos seis millones más que los contabilizados por el INDEC.
El cálculo pertenece a la consultora Equilibra, que ubica la pobreza en el 45,4 por ciento de la población, más de 13 puntos porcentuales por encima del último dato oficial.
El INDEC había informado una tasa del 32,3 por ciento durante el primer semestre de 2026, equivalente a aproximadamente 15 millones de personas.
La diferencia no implica que Equilibra haya detectado seis millones de personas omitidas por el organismo oficial. Los resultados surgen de metodologías diferentes para determinar cuánto necesita un hogar para no ser considerado pobre y cómo deben computarse sus ingresos.
Una canasta casi 50 por ciento más alta
Uno de los cambios fundamentales está en la actualización de los patrones de consumo.
Equilibra utiliza ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018, que otorgan mayor importancia a los servicios dentro de los gastos familiares.
Con esa metodología, el valor de la canasta utilizada para determinar la pobreza resulta 47 por ciento superior.
Para el segundo trimestre de 2026, una canasta que con la metodología oficial ronda los $475.000 ascendería a aproximadamente $700.000 con el cálculo alternativo.
Al elevarse el ingreso necesario para superar la línea de pobreza, aumenta también la cantidad de hogares considerados pobres.
La consultora incorpora además correcciones relacionadas con la subdeclaración de ingresos detectada en las encuestas de hogares.
También se frenó la mejora del indicador oficial
Más allá de la diferencia metodológica, el estudio señala otro dato relevante: la reducción de la pobreza habría perdido impulso durante 2026.
Según el análisis, tanto la estimación alternativa como la metodología oficial muestran un deterioro de entre cuatro y cinco puntos porcentuales respecto de sus respectivos niveles mínimos.
Una proyección de la Universidad Torcuato Di Tella, calculada utilizando los ponderadores oficiales del INDEC, estimó además una pobreza del 32,6 por ciento para el semestre abril-septiembre.
La controversia, por lo tanto, no demuestra por sí misma que las estadísticas oficiales sean falsas. Lo que pone en discusión es si la metodología actualmente utilizada refleja adecuadamente cuánto cuesta hoy cubrir las necesidades de un hogar argentino.
Con una diferencia de alrededor de seis millones de personas entre ambas estimaciones, la forma de medir la pobreza vuelve a convertirse en un elemento central para interpretar la situación social del país.










