El sector de expendio de combustibles registra una tendencia negativa sostenida. Según los últimos datos del mercado, la venta de nafta y gasoil en estaciones de servicio de todo el país cayó por tercer mes consecutivo, consolidando un escenario de retracción en el consumo.
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA) ha manifestado su preocupación ante la persistencia de esta baja. Durante el último período analizado, la disminución en los volúmenes de despacho afectó tanto a las categorías premium como a las versiones básicas de ambos combustibles.
“La tendencia a la baja se ha vuelto una constante en el trimestre”, señalaron analistas del sector energético. Este comportamiento se vincula directamente con los ajustes de precios aplicados en los surtidores y el traslado de costos impositivos al valor final, lo que ha modificado los hábitos de consumo de los automovilistas.
En el desglose por tipo de producto, la nafta premium sigue siendo la más afectada, ya que muchos usuarios han optado por migrar hacia la nafta súper para reducir costos. Por su parte, el gasoil también muestra cifras en rojo, impactado no solo por el uso particular sino también por una menor actividad en sectores logísticos.
Expertos del sector indican que “la elasticidad de la demanda se ha puesto a prueba con los últimos incrementos”, advirtiendo que, de mantenerse las condiciones económicas actuales, es difícil proyectar una recuperación inmediata en los niveles de comercialización. Las estaciones de servicio enfrentan, de esta manera, un desafío financiero creciente debido al descenso de la rentabilidad operativa frente a costos fijos que continúan en ascenso.






