El intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, planteó una reforma profunda del sistema de distribución de recursos en la Argentina y propuso avanzar hacia una “coparticipación inversa”, en la que una mayor proporción de los impuestos permanezca directamente en los territorios donde se genera la actividad económica.
“No hay que estar mendigando los recursos si se generan en un lugar y se pueden hacer las inversiones públicas directamente donde ocurren”, sostuvo el jefe comunal, cuestionando la concentración de decisiones y fondos en el Gobierno nacional.
Garate utilizó como ejemplo la situación de las rutas nacionales 3 y 228. Aseguró que presentan un importante deterioro pese a los recursos que se recaudan mediante el impuesto a los combustibles y reclamó que los municipios puedan intervenir directamente sobre aquellos sectores que atraviesan sus ciudades.
“Si con el 10 por ciento de lo que se recauda del impuesto al combustible en nuestro distrito pudiéramos intervenir, mejoraríamos todo el transporte alrededor de la ciudad”, afirmó.
El intendente también defendió el régimen de Zona Fría y rechazó que sea considerado simplemente un subsidio. Para Garate, las diferencias climáticas justifican tarifas distintas porque determinan cuánto gas necesita consumir una familia para calefaccionar su vivienda.
“En Tres Arroyos tenemos heladas fuertes hasta noviembre”, recordó, y advirtió que transformar el beneficio en un sistema sujeto a registros nacionales podría otorgar mayor discrecionalidad al Gobierno central.
Su planteo abre una discusión que atraviesa especialmente a los municipios productivos del interior: cuánto de la riqueza y los impuestos que generan sus distritos debería regresar automáticamente al territorio para financiar rutas, infraestructura y servicios públicos.






