El resultado confirmaría el segundo descenso mensual consecutivo desde el pico de marzo, aunque los alimentos siguen presionando al alza.
Las principales consultoras privadas coinciden en que el IPC de mayo habría vuelto a desacelerarse respecto de abril. Las estimaciones oscilan entre el 2,1% y el 2,5%, lo que consolidaría una tendencia descendente iniciada tras el pico de marzo, cuando la inflación alcanzó el 3,4%, el valor más alto del año.
La proyección más baja es de la Fundación Libertad y Progreso: el economista Julián Neufeld estimó un 2,1%, aunque advirtió que alimentos y bebidas mostraron una aceleración del 3,4% mensual, aportando cerca de 0,8 puntos al índice general. EcoGo, C&T Asesores Económicos y LCG convergieron en el 2,2%. Equilibra calculó un 2,3%: según el economista Lorenzo Sigaut Gravina, los precios estacionales subieron 3,6%, aunque la inflación mensual mostraría una baja de 0,3 puntos respecto de abril. La estimación más alta es de Analytica, con un 2,5%, impulsado por frutas y verduras.
El último relevamiento del Banco Central también proyectó un 2,3%. El ministro Luis Caputo afirmó que el dato de mayo será inferior al de abril y sostuvo que las expectativas están “ancladas”: “No hay ninguna razón para no pensar que la inflación será de 20%” en los próximos doce meses.
El INDEC publicará el dato oficial el 11 de junio.






