El calendario electoral bonaerense comienza a ordenarse alrededor de una condición: si el Congreso mantiene vigentes las PASO nacionales, en el entorno de Axel Kicillof consideran prácticamente descartado un nuevo desdoblamiento como el realizado en 2025. La simultaneidad también forma parte del acuerdo político alcanzado entre el gobernador, Sergio Massa y Máximo Kirchner, mientras el mandatario provincial avanza en la construcción de su proyecto presidencial.
La provincia de Buenos Aires comienza a definir una de las decisiones políticas más importantes de cara a 2027: cuándo serán las elecciones para elegir gobernador, legisladores provinciales e intendentes.
Después del desdoblamiento aplicado en 2025, cuando los bonaerenses votaron cargos provinciales y municipales por separado de la elección nacional, el escenario que actualmente gana fuerza es exactamente el contrario.
Dentro del gobierno de Axel Kicillof sostienen que, si las PASO continúan vigentes, existen razones legales, operativas y políticas que hacen muy difícil volver a separar las elecciones.
La síntesis que circula en el Ejecutivo provincial es contundente: si hay PASO, no habría desdoblamiento.
En ese escenario, las elecciones generales bonaerenses se realizarían conjuntamente con las nacionales previstas para el 24 de octubre de 2027.
El acuerdo que empieza a ordenar el calendario
La discusión adquirió una nueva dimensión después de la reunión que mantuvieron el 12 de agosto Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, junto con otros dirigentes peronistas.
Allí se alcanzó un entendimiento para defender la continuidad de las PASO y utilizarlas como mecanismo para resolver candidaturas en caso de que no exista una lista de unidad.
El acuerdo incluyó además la intención de evitar desdoblamientos provinciales que puedan fragmentar electoralmente al peronismo frente a Javier Milei.
La posición repercutió especialmente en Buenos Aires, no solamente porque concentra el mayor padrón electoral del país, sino porque Kicillof se prepara para desempeñar un papel central en la construcción nacional del peronismo hacia 2027.
En sectores del Movimiento Derecho al Futuro, espacio político conducido por el gobernador, ya dan por prácticamente definido el escenario.
“Va a haber PASO y no va a haber desdoblamiento en la provincia”, sintetizó uno de los dirigentes del espacio.
La definición todavía no es formal y dependerá, entre otras cosas, de lo que finalmente resuelva el Congreso respecto de las elecciones primarias.
Por qué las PASO dificultan separar las elecciones
Existe además una cuestión concreta de calendario.
La legislación bonaerense vincula las primarias provinciales con las nacionales y establece que deben celebrarse simultáneamente. Por lo tanto, mientras las PASO continúen vigentes, la Provincia tendría poco margen para modificar esa fecha.
A eso se agregan los plazos necesarios para convocar posteriormente a una elección general bonaerense separada.
La combinación podría llevar a los ciudadanos a participar de tres o incluso cuatro elecciones en un período de pocos meses, una situación que desde distintos sectores consideran difícil de administrar política y operativamente.
La Junta Electoral bonaerense, presidida por Hilda Kogan, también viene planteando dificultades vinculadas con los tiempos necesarios para organizar los procesos electorales.
Por eso, dentro del gobierno provincial consideran que la permanencia de las PASO reduce considerablemente las posibilidades prácticas de adelantar las elecciones bonaerenses.
El antecedente de 2025
La discusión resulta particularmente significativa porque Kicillof tomó exactamente la decisión contraria en 2025.
Ese año, el gobernador resolvió separar las elecciones provinciales de las nacionales pese a la resistencia de Cristina Fernández de Kirchner y de sectores del kirchnerismo.
La estrategia había sido impulsada especialmente por los intendentes alineados con el gobernador, que buscaban provincializar y municipalizar la campaña.
El resultado inicial fortaleció a Kicillof: Fuerza Patria ganó la elección bonaerense del 7 de septiembre por 14 puntos.
Sin embargo, el peronismo perdió posteriormente la elección nacional de octubre, resultado que fue utilizado por sectores del kirchnerismo para cuestionar la conveniencia política del desdoblamiento.
Aquella experiencia quedó incorporada a una discusión que ahora se desarrolla en condiciones diferentes.
Los intendentes también miran el calendario
El momento de las elecciones no constituye únicamente una preocupación para Kicillof y los dirigentes nacionales.
Los intendentes bonaerenses siguen con especial atención la discusión porque el calendario puede modificar sustancialmente las condiciones de sus propias campañas.
En 2025, buena parte de los jefes comunales alineados con el gobernador había impulsado la separación con un argumento sencillo: preservar los municipios y la Provincia frente a un escenario nacional potencialmente adverso.
Algunos de esos intendentes imaginaban repetir la estrategia en 2027, especialmente aquellos que podrían buscar su continuidad.
Pero el nuevo consenso del peronismo alrededor de las PASO y de una elección concurrente comienza a alejar esa posibilidad.
La discusión se cruza además con otro debate todavía abierto en la Legislatura bonaerense: la posibilidad de modificar nuevamente el régimen de reelecciones de los intendentes, una decisión que puede alterar profundamente el mapa municipal de 2027.
Kicillof necesita el peso electoral de Buenos Aires
Existe también una razón política directamente relacionada con las aspiraciones nacionales del gobernador.
Si Axel Kicillof finalmente compite por la Presidencia en 2027, una elección simultánea le permitiría intentar aprovechar el peso territorial de los intendentes y del aparato político bonaerense en la misma jornada en la que se defina la competencia nacional.
Buenos Aires representa aproximadamente cuatro de cada diez votos del país y constituye, por lo tanto, una pieza decisiva para cualquier candidatura presidencial.
Desde esa perspectiva, separar nuevamente las elecciones podría quitarle a Kicillof una parte del efecto de arrastre que espera obtener de una buena performance del peronismo en su propia provincia.
El cambio respecto de 2025 supone también modificar uno de los argumentos centrales utilizados entonces para justificar el desdoblamiento.
La Boleta Única ya no sería un obstáculo decisivo
Una de las razones operativas utilizadas en 2025 había sido la convivencia de dos sistemas electorales diferentes.
La Nación estrenaba la Boleta Única de Papel, mientras que Buenos Aires mantenía el sistema tradicional de boletas partidarias. Las pruebas realizadas previamente habían advertido sobre posibles demoras, largas filas y dificultades dentro de los establecimientos.
Ese problema continuará existiendo en 2027 si ambos sistemas siguen vigentes.
Sin embargo, cerca del gobernador entienden que habrá una diferencia importante: los electores ya atravesaron una experiencia nacional con la Boleta Única.
“Ahora al menos hay una experiencia de voto con BUP nacional. La gente ya tuvo conocimiento del sistema. Hay una barrera menos para la simultaneidad”, es uno de los argumentos que circulan dentro del oficialismo provincial.
Massa y el kirchnerismo también quieren votar juntos
La idea de evitar un nuevo desdoblamiento cuenta además con apoyos fuera del núcleo estrictamente kicillofista.
La senadora provincial Malena Galmarini, vinculada al massismo y presidenta de la Comisión de Reforma Política, se pronunció en favor de realizar las elecciones de manera simultánea.
“No hay que desdoblar las elecciones”, sostuvo, y argumentó que las distintas vertientes del peronismo tienen menos diferencias entre sí que con La Libertad Avanza.
Desde el kirchnerismo, Teresa García también defendió la simultaneidad y advirtió sobre el riesgo de una eventual dispersión electoral.
De esta manera, una cuestión que en 2025 provocó una fuerte disputa interna comienza a mostrar ahora mayores niveles de coincidencia.
Marzo de 2027 aparece como el momento de la definición
Pese a las señales políticas, la decisión formal todavía no está tomada.
Dentro de la Gobernación estiman que el escenario debería quedar definitivamente ordenado hacia marzo de 2027.
Hasta entonces será determinante conocer qué sucede en el Congreso con las PASO, cómo evoluciona la estrategia presidencial de Kicillof y qué acuerdos consigue construir el peronismo para enfrentar a Milei.
También jugarán su propia partida los intendentes, que deberán definir candidaturas, eventuales reelecciones y estrategias locales.
Pero hoy existe una hipótesis que gana cada vez más terreno en La Plata: si las primarias nacionales sobreviven, Buenos Aires difícilmente vuelva a separar sus elecciones.
Eso significaría que en octubre de 2027 los bonaerenses podrían llegar a las urnas en una misma jornada para resolver simultáneamente la Presidencia, la Gobernación, la Legislatura provincial y las intendencias de los 135 municipios.






