El avance del juego online entre chicos y adolescentes encendió nuevas alarmas en la provincia de Buenos Aires. El diputado radical Diego Garciarena reclamó que la Legislatura acelere las regulaciones y advirtió que la edad de inicio en las apuestas digitales ronda los 13 años.
El crecimiento de las apuestas online entre menores y jóvenes se convirtió en una problemática cada vez más presente en hogares y escuelas. Frente a ese escenario, el diputado bonaerense de la UCR Diego Garciarena reclamó avanzar con medidas concretas para impedir el acceso de menores a las plataformas y limitar la publicidad del juego.
Según los estudios citados por el legislador, uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 17 años ya realizó apuestas con dinero por internet, mientras que la edad promedio de inicio se ubica alrededor de los 13 años.
“Necesitamos decisión política. Desde 2023 presentamos proyectos para regular el acceso, limitar los medios de pago y ponerle un freno a la publicidad del juego online”, sostuvo Garciarena.
Los datos expuestos muestran además que seis de cada diez chicos tienen algún grado de exposición a las apuestas y que un 12% ya registra deudas vinculadas con esta práctica. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, cuatro de cada diez reconocieron haber apostado alguna vez de manera virtual.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es la velocidad con la que puede desarrollarse una conducta problemática. De acuerdo con las estadísticas mencionadas por el diputado, mientras en un adulto el desarrollo de una adicción puede demorar varios años, entre los menores ese proceso puede producirse mucho más rápidamente.
La publicidad también aparece en el centro de la discusión. Casi ocho de cada diez adolescentes reconocen haber visto promociones de apuestas en redes sociales, transmisiones deportivas o contenidos difundidos por influencers, aun cuando nunca hayan ingresado a una plataforma de juego.
Garciarena recordó que existen distintas iniciativas legislativas para abordar el problema y señaló que en 2024 presentó un proyecto para implementar controles biométricos obligatorios, aunque todavía no fue tratado.
La propuesta apunta a reforzar tres barreras principales: verificar efectivamente la edad e identidad de quienes ingresan a las plataformas, vincular esos controles con las billeteras virtuales para dificultar que los menores puedan financiar apuestas y establecer restricciones más fuertes a la publicidad.
“El problema no es que no sepamos qué hacer. Es que falta decisión para hacerlo”, afirmó el legislador.
El planteo vuelve a instalar una discusión que excede a las familias. Con las apuestas digitales cada vez más integradas a las redes sociales y al deporte, el desafío pasa por establecer controles capaces de impedir que menores accedan con facilidad a una actividad diseñada exclusivamente para adultos.






