El Consejo Federal Pesquero aprobó 18 nuevos permisos para explotar calamar por períodos de entre 9 y 24 años. La Provincia de Buenos Aires cuestionó la velocidad del trámite, denunció un perjuicio para Mar del Plata y advirtió que podría avanzar con acciones judiciales.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó por mayoría la entrega de 18 permisos que ampliarán la flota destinada a la explotación del calamar, actualmente una de las especies más rentables de la actividad pesquera argentina.
La única oposición fue de la Provincia de Buenos Aires, que cuestionó tanto el procedimiento utilizado como los criterios de selección de los proyectos.
Desde la administración bonaerense señalaron que las propuestas de las 27 empresas interesadas fueron presentadas un día antes de la votación y que cada expediente contenía centenares de fojas.
Según plantearon sus representantes, ese plazo resultó insuficiente para realizar un análisis adecuado de iniciativas que otorgarán permisos por períodos que, en algunos casos, se extenderán hasta 2050.
La provincia también cuestionó la distribución territorial de los proyectos seleccionados. De los 18 aprobados, 17 prevén realizar sus desembarques en puertos patagónicos y apenas uno en Mar del Plata.
Para el gobierno de Axel Kicillof, ese resultado evidencia una desventaja para la principal terminal pesquera bonaerense.
Los criterios establecidos para evaluar las propuestas también generaron críticas. Los proyectos que contemplaban descargar en Mar del Plata recibían entre 10 y 15 puntos menos que aquellos que proponían operar en puertos patagónicos.
“Este Consejo ha logrado que la enorme mayoría de los proyectos aprobados no establezcan al puerto de Mar del Plata como puerto de descarga, incluso aun cuando se trata, en algún caso, de empresas radicadas en territorio bonaerense”, señalaron los representantes provinciales.
Otro de los cuestionamientos apunta a la construcción de los barcos. Ninguno de los proyectos seleccionados contempla fabricar los nuevos buques poteros en astilleros argentinos.
Las cámaras empresarias habían solicitado más tiempo para presentar las propuestas, con el argumento de que un plazo mayor permitiría desarrollar alternativas de construcción nacional. Ese pedido no prosperó.
Entre las empresas seleccionadas, Glaciar Pesquera obtuvo el mayor puntaje y consiguió un permiso que se extenderá hasta 2050. La compañía prevé construir un nuevo buque en el extranjero y concentrar más de la mitad de sus desembarques en Puerto Deseado, en Santa Cruz.
También obtuvo un permiso por 24 años Semaloma, mientras que Compañía Pesquera del Sur y Pesquera Deseado recibieron autorizaciones por 21 años.
Entre las firmas seleccionadas por 18 años aparece Moscuzza, la única propuesta bonaerense que logró avanzar dentro del proceso.
La discusión también quedó atravesada por las críticas sobre la velocidad con la que se desarrolló todo el procedimiento. El proceso comenzó a mediados de mayo y, pocas semanas después, ya se había elaborado y aprobado la reglamentación.
La Provincia de Buenos Aires presentó un recurso de reconsideración contra el mecanismo utilizado, pero fue rechazado dentro del Consejo Federal Pesquero.
Ante ese escenario, desde la administración bonaerense señalaron que analizan avanzar con acciones judiciales para cuestionar el proceso.
El conflicto abre una nueva disputa entre el Gobierno nacional y la Provincia de Buenos Aires por el reparto de los permisos pesqueros y por el lugar que ocupará Mar del Plata en la expansión del negocio del calamar.






