La comunidad educativa celebró la imposición oficial del nuevo nombre de la institución. Durante el acto se descubrieron placas y se reconoció el histórico acompañamiento del Rotary Club de Necochea y su Rueda Femenina.

El Centro Educativo Complementario Nº 801 de Necochea incorporó oficialmente el nombre “Juana Azurduy”, elegido por la propia comunidad educativa luego de un proceso participativo.

La ceremonia reunió a autoridades educativas, docentes, alumnos, familiares, concejales, consejeros escolares e integrantes de diferentes instituciones de la ciudad.

Durante el acto se descubrieron dos placas: una con la nueva denominación del establecimiento y otra destinada a reconocer el acompañamiento histórico del Rotary Club de Necochea.

La directora Adriana Bloise destacó los valores que representa la figura elegida para identificar al CEC.

“Nos enseña el valor de la solidaridad, de la lucha codo a codo por el bien común y a defender el derecho de cada uno de nuestros estudiantes a soñar a lo grande”, expresó.

También participó Marcelo Zarlenga, vicepresidente primero del Consejo General de Cultura y Educación bonaerense, quien reconoció el trabajo cotidiano de docentes, auxiliares y familias.

Un vínculo que comenzó en 1967

Uno de los momentos centrales estuvo dedicado a recordar la participación del Rotary Club de Necochea en los orígenes del establecimiento.

Su presidente, David Wall, señaló que en 1967 integrantes de la entidad y autoridades municipales impulsaron un espacio destinado a brindar contención, alimentación y educación a niños de Necochea.

También destacó especialmente la tarea desarrollada por la Rueda Femenina, que durante años colaboró con distintas necesidades de los chicos que concurrían a la institución.

Más de cinco décadas después de aquellos primeros pasos, el CEC deja de ser identificado solamente por su número y suma oficialmente una identidad propia: CEC Nº 801 “Juana Azurduy”.