La visita de Jorge Ferraresi a Quequén dejó definiciones que fueron más allá de la interna peronista. El exintendente de Avellaneda respaldó la construcción política impulsada por Julián Kristiansen y planteó que el desafío hacia 2027 será construir una mayoría amplia, ganar la elección y después transformar el municipio.

Ferraresi defendió además un modelo de recaudación progresiva y marcó fuertes diferencias entre la autonomía económica de Avellaneda y la dependencia de Necochea respecto de la coparticipación. “Los que más tienen, más pagan”, resumió al explicar su criterio tributario.

Uno de los puntos con mayor impacto local fue su respaldo a la denominada Tasa Solidaria a las terminales portuarias, que calificó como una “reivindicación histórica”. Según planteó, parte de la riqueza que circula a través de Puerto Quequén debe contribuir al financiamiento de la infraestructura del distrito.

También cuestionó con dureza el estado de algunos servicios municipales, desde las calles y el barrido hasta la iluminación, y propuso invertir la lógica de las prioridades: “Tenemos que gobernar de la periferia al centro”.

En el plano político, proyectó a Axel Kicillof como referencia nacional del peronismo y realizó una fuerte autocrítica sobre los errores del propio espacio: “Este presente de Milei no tiene que ver con sus aciertos, sino con nuestro fracaso”.

La convocatoria reunió a distintas vertientes del peronismo, sectores sindicales y dirigentes locales. Para Ferraresi, esa amplitud debe convertirse en una “comunidad organizada” capaz no sólo de competir electoralmente, sino de elaborar un programa concreto para Necochea.